CAMPEONES DE LA LDM 2012-2013

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jueves, 9 de abril de 2015

"Para ganar 3-0, yo no juego"


Lo dijo el bueno de Evo al término del intensísimo duelo de octavos de final de la Copa ante BTV: "Toda la potra que nos ha faltado este año, la hemos tenido hoy". Vamos, que no es buen momento para comprar lotería. O al igual sí, vaya usted a saber. Con épica, sufriendo como cabrones, nos metimos en cuartos. Llegamos a perder por 5-1 y con tres goles en cuatro minutos, uno de ellos agónico de cojones, conseguimos poner el 5-5 en el luminoso de La Nevera de Baco de Rueda. Luego, en los penaltis, llegó el éxtasis. Vuestro gatuno servidor logró desviar un disparo y Evo, Cassano y Supermánager marcaron sus lanzamientos. Casi les saco el segundo... Pero da igual. Pasamos. Y eso es lo que cuenta, hostias.

Arizmendi dictó sentencia: "Para ganar 3-0, yo no juego". Vencer así supo a gloria. Empezamos con dos buenos mazazos. Chutazo rival a la escuadra y 1-0 casi nada más dar inicio el duelo. Al poco, centro de córner, creo, Evo logra despejar pero el rebote da en el rival y se me cuela entre las piernas. Malos presagios... Pero recortamos distancias. Supermánager, a pase de Polinha de Galiamín (así se lo pidió todo el equipo, en pleno) marcó el 2-1. Rozamos el 2-2 en varias llegadas, sobre todo con una ocasión que parecía gol cantado del colomense y que se marchó fuera por poco. Pero putadón: en lugar de eso, 3-1 al descanso. Y mira que Supermánager, de nuevo, ya había sacado antes un par de disparos rivales después de que el felino saliera a tapar una incursión por banda. Sólo el uno contra uno, a ratos, me acompañaba. El resto de acciones, no demasiado...

BTV no son mancos. En absoluto. Y lo demostraron. Y cómo. El 4-1 no tardó demasiado en llegar tras la reanudación. Otro escuadrazo. Tampoco se hizo esperar mucho el 5-1, en una acción que me pilló pensando en vaya usted a saber qué y que a punto estuvo de provocar que me colgaran de una canasta por los testículos. Pero mira tú por dónde, a partir de ahí las cosas empezaron a cambiar. Evo, a pase de Supermánager, marcó todo un golazo con un potentísimo disparo para darnos el 5-2. Su bebetiana celebración (nunca mejor dicho) pasó inadvertida para casi todo el equipo. Cosas de la concentración máxima (ejem). El propio colomense, de nuevo, con una uña destrozada que le había obligado un rato antes a sentarse en el banquillo, marcó el 5-3 a pase en esta ocasión de Evo. Por ahí más o menos me jugué yo los huevos (literalmente, lo juro) para evitar otro uno contra uno rival. Hasta tuve la oportunidad de sacar un balón en una jugada llena de rebotes que, sinceramente, casi ni sé cómo cojones pasó. Una leve compensación de la falta de tino en el quinto tanto rival. La buena estaba aún por llegar.

Los rivales pidieron tiempo muerto. ¿Temían que pasara lo que pasó? Quién sabe. Lo cierto es que Cassano, a pase de Supermánager (habrá que ir pensando en joderle todas las uñas, por lo menos para la final) marcó el 5-4 con una gran definición ante la salida del portero rival. "He visto salir al portero, he entrado en pánico y he chutado", analizaría después en el bar. Faltaba aún un minuto. O menos. Ellos, a lo loco. Pérdida. Jugada enmarañada, como pocas. Y Arizmendi, nuestro Pichichi, acabó marcando el tanto del 5-5 definitivo de manera poco ortodoxa y tras asistencia del poste. Pero marcó, cojones. Y qué puto estallido de alegría. Me sentí como el puto Vítor Baía ante el Atlético, en aquel partido de Copa en que el pobre Pantic marcó un póker de goles y se marchó a casa eliminado. Al contrario que el portugués, aquí no fui sólo villano. También tuve la oportunidad de ser héroe. Y no la desaproveché. Sabía que el primer rival tiraría alto y a mi derecha. Y pam. Pensé que el segundo apostaría por hacerlo raso y al otro palo. Y casi la saco... De mi mano, al palo y padentro. Olvídandome del sagrado meñique torcido, le pegué un puñetazo al suelo. A Dios gracias, sin exagerar mucho. Anda que si me lo vuelvo a romper, las risotadas se habrían oído hasta en Singapur...

Pero qué coño, héroes fuimos todos. Supermánager, por firmar un rendimiento brutal hasta con un pie entre algodones. Joder, si hasta marcó el último penalti sin despeinarse. Evo, por el 5-2 que nos dio esperanza y abrió la veda. Y por un penalti que, diga lo que diga, fue de puta madre. Todo el que es gol a favor lo es. Cassano, por su tanto desafiando su propia integridad y, cómo no, su sangre fría también desde los cinco metros. Arizmendi, por el gol que nos dio el alegrón de la temporada. Marujito, por su continua brega y el incansable acoso a los rivales. Galiamín, por el orden que nos da y, cómo no, la simpar Polinha. Y todos y cada uno de ellos por las ganas, la brega y la fe que, al final, tuvieron recompensa. Lo más jodido del caso: uno de los mejores jugadores del rival tuvo que marcharse cuando íbamos 5-1 en contra. No quiero ni imaginarme qué clase de improperios habrá soltado cuando le hayan contado el desenlace...

Ahora nos toca jugárnosla con El9 en los cuartos. Así que desde aquí me sumo a la campaña #JavierAunqueSean10Minutos. Quién sabe. Igual damos campanada tras campanada y nos llevamos la Copa. Y si no, que nos quiten lo bailao. Postdata para los que no pudisteis estar: en la cena os hablaremos del partido una y mil veces. Avisados estáis.


Pichichi.

Arizmendi. 13 goles.
Evinho. 8 goles.
Cassano. 5 goles.
Supermánager. 5 goles.
Soldevilla. 4 goles.
Galiamín. 2 goles.
Marujito Torres. 2 goles.
Toquero. 2 goles.
Arizmendi II. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Ravanelli. 1 gol.


Laudrup.

Evinho. 14 asistencias.
Supermánager. 7 asistencias.
Arizmendi. 5 asistencias.
Galiamín. 3 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Martín Palermo. 1 asistencia.
Marujito Torres. 1 asistencia.

martes, 7 de abril de 2015

El año de los trompazos


Para variar, volvimos a palmar. Esta vez, contra la Ser. Esta vez, merecidamente. Las cosas no empezaron mal del todo, creo recordar (vale, hace mucho que jugamos y apenas me acuerdo), parecía que podríamos ganar. Pero qué va... Cascamos. Otra vez. En esta ocasión, por 4-6. Evo y Arizmendi se repartieron las asistencias, a razón de dos cada uno. También consiguieron un tanto cada uno de ellos. Toquero y Marujito lograron los otros dos (creo. Si me cuelo, avisadme, demonios).

Esta vez, el Gato fue el de siempre. El cenizo, vamos. Llegamos a poco para el final un gol por detrás, parecía que podríamos empatar. Pero no hubo forma. Jugamos con fuego, y nos quemamos. Nuestras ansias por lograr el empate no tuvieron recompensa, y la brecha se hizo un poquito más grande, para reflejar el 4-6 final.


Pichichi.

Arizmendi. 12 goles.
Evinho. 6 goles.
Soldevilla. 4 goles.
Cassano. 3 goles.
Galiamín. 2 goles.
Marujito Torres. 2 goles.
Supermánager. 2 goles.
Toquero. 2 goles.
Arizmendi II. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Ravanelli. 1 gol.


Laudrup.

Evinho. 13 asistencias.
Arizmendi. 5 asistencias.
Supermánager. 5 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Galiamín. 2 asistencias.
Martín Palermo. 1 asistencia.
Marujito Torres. 1 asistencia.

jueves, 12 de marzo de 2015

¿Quién nos pone la pierna encima? ¿Quién?



Jugamos más o menos bien contra Rac1, y perdimos. Y por goleada. No obstante, estamos convencidos de qué podríamos imponernos al Ara. Pero las lesiones y molestias habituales tras un porrón de semanas sin jugar nos volvieron a dar por el saco. Y nada, al final perdimos otra vez. 3-2. Con dignidad, claro. Pero perdimos.

En esta ocasión, contamos con el regreso de Crouch, quien anunció que debe volver a pasar por el quirófano. Cassano, dolorido, se borró, al igual que Toquero, quien dijo que vendría si no llovía. Y el sol era deslumbrante. En fin. A lo que vamos.

El rival se adelantó, pero Marujito, a pase de Evo, se encargó de poner el empate. Pero ale, otra vez lo mismo. Los contrarios volvieron a ponerse por delante en el marcador. Y eso que pensé que había conseguido desviar el tiro. Pero qué va. Afortunadamente, Solde, en jugada personal, volvió a poner la igualada el luminoso con el 2-2 tras jugada personal. En esta ocasión, con botas "prestadas". No era plan de volver a ponerle celo a las suyas, como si fueran un hámster cualquiera...

En la segunda parte, nos pudo el desquicie. Supermánager abortó un rápido ataque rival con un tapón que ni Charles Barkley, y se jugó luego ver la segunda amarilla con una entrada muy contundente. Los rivales aprovecharon el aparente descontrol para marcar el 3-2 definitivo. Y, aunque en teoría parecía que íbamos a tener tiempo para lograr otra vez la igualada, los ocho minutos que en teoría quedaban  pasaron volando. Cosas que pasan, supongo...


Pichichi.

Arizmendi. 11 goles.
Evinho. 5 goles.
Soldevilla. 4 goles.
Cassano. 3 goles.
Galiamín. 2 goles.
Supermánager. 2 goles.
Arizmendi II. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Marujito Torres. 1 gol.
Ravanelli. 1 gol.
Toquero. 1 gol.

Laudrup.

Evinho. 11 asistencias.
Supermánager. 5 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Arizmendi. 3 asistencias.
Galiamín. 2 asistencias.
Martín Palermo. 1 asistencia.
Marujito Torres. 1 asistencia.

Muerte por aplastamiento



Creíamos de verdad que podíamos con ellos. Pero el mercado de invierno es peligroso. Hasta en la LdM. Gracias a su fichaje, autor de seis de los 7 que nos marcaron (cascamos 7-3), Rac1 nos pasó por encima y confirmó su triunfo en la lucha por el título de Segunda.

Por nuestra parte, recuperamos a varios futbolistas que llevaban días sin aparecer. Uno de ellos, Toquero, marcó uno de nuestros tantos. Cassano y Evo, que por fin pudo celebrar su tan ansiado gol número 100 con el glorioso equipo de Las Dos Españas, anotaron los otros dos.

Pero no hay que dejarse engañar. Nos atropellaron, pero el juego no tuvo nada que ver con el resultado. En la primera parte, nos podríamos haber marchado con un bonito 5-1. Los palos y las buenas intervenciones del portero rival lo evitaron.

Eso sí, acabamos el partido muertos, fundidos. No en vano, llevábamos demasiado tiempo en el dique seco, tras ganar el último partido ante Mundo Deportivo por incomparecencia del rival (3-0) y acumular un par de aplazamientos. Y eso, al final, acabaría por pasarnos factura en el encuentro ante el Ara.


Pichichi.

Arizmendi. 11 goles.
Evinho. 5 goles.
Cassano. 3 goles.
Soldevilla. 3 goles.
Galiamín. 2 goles.
Supermánager. 2 goles.
Arizmendi II. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Ravanelli. 1 gol.
Toquero. 1 gol.

Laudrup.

Evinho. 10 asistencias.
Supermánager. 5 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Arizmendi. 3 asistencias.
Galiamín. 2 asistencias.
Martín Palermo. 1 asistencia.
Marujito Torres. 1 asistencia.

lunes, 19 de enero de 2015

La maldición del "blue monday"


Me gustaría escribir que Doña Suerte, por fin, volvió a dedicarnos la más luminosa de sus sonrisas. Pero no. Aparte de ser una puta (a veces), parece que también es vengativa. Igual nos ha pasado factura por los exabruptos que le dediqué desde estas líneas. Bueno, más o menos. Por increíble que parezca, hemos acabado perdiendo contra La Xarxa de TV Locals en el último minuto. Y por 0-1. La fortuna me ha acompañado en la mayoría de las acciones que iban a portería (en una también la velocidad, en una salida kamikaze, quién iba a decirlo) y el equipo, con Evo a la cabeza, se ha dedicado a sacar también un montón de ocasiones rivales. No obstante, la más importante, la que debería haber parado para salvar por lo menos un punto, acabó besando nuestras redes. Y yo el poste, dicho sea de paso. De nada sirvió cruzarme a la desesperada. Mi intento fue tan infructuoso como nuestras llegadas a las inmediaciones del área rival. Y eso que, por el despliegue de la primera parte, todo parecía indicar que el primer gol, o incluso los primeros goles, caerían de nuestro lado.

Vamos a tirar de nuevo tópico para explicar la derrota. Además de la mala uva que, al menos por el momento, está teniendo Doña Suerte, se da la circunstancia de haber tenido que jugar no sólo en lunes a primera hora de la mañana, cabrón ya de por sí mismo, sino encima en el peor lunes del año, al que, según parece, llaman "blue monday". Eso explicaría el frío (La Nevera de Baco de Rueda al fin hizo honor a su nombre, amigos), la puñetera lluvia, capaz de convertir la cancha en una pista de patinaje, no sólo por las goteras, sino también por la humedad reinante en el ambiente (esto, con parquet, no pasaría, creo) y la retahíla de catastróficas (o casi) desdichas que nos ha acompañado. Soldevilla, Galiamín y Crouch, por diversos motivos, no pudieron acudir. Malos augurios. Ocasiones desaprovechadas al margen, la primera señal de la futurible debacle ha sido que Cassano, luciendo las que Supermánager bautizaría como "Munich Cassano" (zapatillas de calle, dado que se había dejado las botas) se lesionara en la primera acción del duelo y se viera obligado a ver el choque desde el banquillo, por mucho que tratara poco después de forzar un poco.

Marujito Torres, mientras, también en la primera parte, se dio un tremebundo fostión con el suelo e incluso llevó a propios y extraños a temer por su integridad física. Y Evo, ya en la segunda mitad, se llevó también por su parte un golpe morrocotudo en toda la rodilla en una nueva caída que le obligó a dejar momentáneamante el terreno de juego. Tampoco estuvo afortunado Arizmendi. En su caso, por el paréntesis (breve, a buen seguro) que ha experimentado su idilio con el gol. No todo fue negativo, desde luego. Toquero, por ejemplo, se marcó un caño para irse del rival, además de aportar su habitual despliegue físico en tareas defensivas. Ellos, los rivales, en la segunda parte llegaron más y mejor. Supermánager terció que, tal vez, deberíamos haber ganado el primero y que posiblemente la derrota en este era más justa. Puede ser. Lo malo es que, con tanta pelea, yo creo que nos merecíamos al menos el empate inédito, un 0-0 con recuerdo de añejas apuestas con reminiscencias más o menos lobunas.

Ahora, toca descansar hasta el día 2 de febrero. Confíemos en olvidarnos entonces de una vez de maldiciones y desdenes.


Pichichi.

Arizmendi. 11 goles.
Evinho. 4 goles.
Soldevilla. 3 goles.
Cassano. 2 goles.
Galiamín. 2 goles.
Supermánager. 2 goles.
Arizmendi II. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Ravanelli. 1 gol.

Laudrup.

Evinho. 10 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Supermánager. 3 asistencias.
Arizmendi. 2 asistencias.
Galiamín. 2 asistencias.
Martín Palermo. 1 asistencia.
Marujito Torres. 1 asistencia.

viernes, 16 de enero de 2015

Doña Suerte es una puta (a veces)


Doña Suerte es una puta. A veces. En ocasiones, te muestra su más luminosa sonrisa, como en la campaña en la que nos proclamamos campeones, hace casi ya dos años. En otras, en cambio, te da la espalda, desdeñosa. El partido contra La Xarxa FC, la antigua Com, es una de las mejores pruebas de ello. Dominamos y merecimos ganar, pero al final firmamos un empate por 4-4.

La llegada al pabellón fue casi como la vuelta al cole. Por una vez, se reunió todo el equipo, con la ya sabida ausencia de Palermo, laboriosamente secuestrado, pero que se muere de ganas por volver a vestirse de corto en cuanto el destino se lo permita. La cita en la nevera de Baco de Rueda fue multitudinaria. Allí estaban servidor de ustedes, El Gato, así como Arizmendi, Cassano, Soldevilla, Galiamín, Supermánager, Evo, Crouch, felizmente recobrado de sus problemas físicos, Marujito Torres, Toquero... Incluso hizo acto de presencia El Ángel Leñador, ahora refugiado en México tras su paso por la China popular, quien se encargó de defender el marco de Las Dos Españas en la segunda mitad.

Lo de la mala leche de Doña Suerte empezó para El Carnicero ya antes del partido. Nos jugamos con una moneda quién empezaba el duelo y resulté agraciado. La perfecta labor defensiva propia y la falta de ideas de los rivales en ataque permitió que apenas chutaran un par de veces con peligro sobre nuestro marco. Nosotros, en cambio, nos adelantamos en el marcador, en una jugada en la que Arizmendi recuperó el balón y combinó con Evo para anotar el primero de sus tres goles de la mañana. Según señaló el propio Evo, el más celebrado de nuestra historia, con seis tíos en el banquillo. Aunque, a mi humilde entender, más estallido hubo en el 4-4 contra la Ser de hace dos años, aquel glorioso empate que nos dio el título y que en esta ocasión, a pesar de ser el mismo resultado, nos supo realmente a poco.

Llegamos al descanso con 1-0 y el Ángel Leñador saltó al campo. Los rivales empataron, tras una acción de falta en la que el atacante contrario se quedó solo y envió el balón al fondo de las mallas, una de las jugadas más jodidas para los porteros. No obstante, volvimos a marcharnos en el luminoso. Supermánager asistió a Arizmendi y éste marcó el 2-1. De nuevo, llegó el empate para nuestros rivales, en una jugada embarullada. Y de nuevo, cómo no. volvimos a escaparnos, con el tercer tanto de Arizmendi, de nuevo a pase de Supermánager, y el de Evo, tras recuperación en un córner.

A seis minutos para el final, íbamos 4-2. Llegó otra acción llena de rebotes y el balón, llorando, cruzó nuestra línea de gol para dar paso al 4-3. En los instantes finales, un penalti por mano involuntaria de Crouch les dio el 4-4 definitivo y todo un alegrón, representado alegóricamente (más o menos) sobre estas líneas. Protestarlo todo tiene premio. Sobre todo, porque ésa era nuestra quinta falta, tras darles el refri una que no era ni de coña. En cuanto a la claridad del penalti, si no hay voluntariedad... No sé... Eso sí, Crouch recordó que a él lo tiraron al suelo en el área rival en la primera parte y ahí no pasó nada... En fin.

Las cosas pudieron ser incluso peores. Podríamos haber perdido el entorchado. Pero, hacia el final, se ve que Doña Suerte decidió dejar de darnos la espalda y sonreírnos un poco. Esperemos que su sonrisa se mantenga de aquí al final de la temporada.


Pichichi.

Arizmendi. 11 goles.
Evinho. 4 goles.
Soldevilla. 3 goles.
Cassano. 2 goles.
Galiamín. 2 goles.
Supermánager. 2 goles.
Arizmendi II. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Ravanelli. 1 gol.

Laudrup.

Evinho. 10 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Supermánager. 3 asistencias.
Arizmendi. 2 asistencias.
Galiamín. 2 asistencias.
Martín Palermo. 1 asistencia.
Marujito Torres. 1 asistencia.

martes, 9 de diciembre de 2014

Otra derrota cruel


Para acabar la primera vuelta más tortuosa de nuestra historia, cómo no, encajamos otra derrota, esta vez ante La Xarxa de TV Locals y por 5-6. Con Cassano impartiendo doctrina, Supermánager exiliado en Huesca, Galiamín entre currante y lesionado, Soldevilla trinchado, Crouch convaleciente, Toquero ejerciendo de padrazo y Palermo laboriosamente secuestrado, como para todo el resto de la campaña, las cosas pintaban realmente jodidas. No obstante, llegaron tres fichajes para compensar las ausencias. Uno, muy habitual, reclamado por el Secretario Técnico como incorporación definitiva en el transcurso del tradicional ágape en Can Roca: Arizmendi II. Los otros dos, grandes bregadores: Ravanelli y Pilipauscas.

Empezamos con mal pie. De lo lindo. El rival se puso por delante en el marcador con un bonito 0-2. Antes del descanso, maquillamos el resultado con nuestro primer tanto, obra de Arizmendi II, tras asistencia de Evinho, quien se apuntó un póquer en este aspecto del juego. Debo destacar que merecimos más. Tuvimos infinidad de ocasiones, pero la pelotita se resistía a entrar. Para nuestros contrarios, en cambio, la suerte no era esquiva. De ahí que nos fuéramos al descanso con 1-3 en lugar de con un más justo 2-3 o incluso un 3-3.

Tuvimos un buen arranque en la reanudación, con el primer tanto de Arizmendi I, escorado y tras un nuevo pase de Evo. Era el 2-3. De ahí, casi sin forzar, pasamos al 3-3, gracias a un nuevo zarpazo de Arizmendi I, en esta ocasión tras una jugada de carambola. La alegría nos duró poco. Apenas un minuto después, los rivales ponían otra vez tierra de por medio con el 3-4. Un tanto que servidor debería haber evitado. Tras un córner, llegó el 3-5, con un remate a bocajarro que logré desviar, aunque sólo para ver cómo la pelota rebotaba en el travesaño, me daba en la espalda y acababa dentro de todas maneras. No os podéis ni imaginar cómo joden ese tipo de acciones... El 3-6, tras otra de nuestras tan habituales pájaras, no se hizo esperar demasiado...

Pero, cuando las cosas parecían finiquitadas, acabamos metiéndonos otra vez en el partido. En primer lugar, tras un tanto en propia puerta de los rivales. Un defensor peinó hacia atrás un balón de Evo y sorprendió a propios y extraños, y muy especialmente a su portero. A poco para el final, Ravanelli, tras una nueva asistencia del MVP, colocaba el 5-6 en el oculto luminoso de Baco de Rueda. Quedaba todavía algo de tiempo, pero muy poco. El empate, pese a nuestros esfuerzos, nos fue negado. Qué se le va a hacer. De todos modos, nuestra presencia en Segunda para la siguiente fase de la Liga era del todo inevitable. Ahí pelearemos a partir del año que viene para sumar un nuevo trofeo a nuestro palmarés. O, por lo menos, disfrutaremos como cabrones intentándolo.

Ya lo saben, siempre a sus pies.

El Gato.  


Pichichi.

Arizmendi. 8 goles.
Evinho. 3 goles.
Soldevilla. 3 goles.
Cassano. 2 goles.
Galiamín. 2 goles.
Supermánager. 2 goles.
Arizmendi II. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Ravanelli. 1 gol.

Laudrup.

Evinho. 9 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Arizmendi. 2 asistencias.
Galiamín. 2 asistencias.
Martín Palermo. 1 asistencia.
Marujito Torres. 1 asistencia.
Supermánager. 1 asistencia.