Lo dijo el bueno de Evo al término del intensísimo duelo de octavos de final de la Copa ante BTV: "Toda la potra que nos ha faltado este año, la hemos tenido hoy". Vamos, que no es buen momento para comprar lotería. O al igual sí, vaya usted a saber. Con épica, sufriendo como cabrones, nos metimos en cuartos. Llegamos a perder por 5-1 y con tres goles en cuatro minutos, uno de ellos agónico de cojones, conseguimos poner el 5-5 en el luminoso de La Nevera de Baco de Rueda. Luego, en los penaltis, llegó el éxtasis. Vuestro gatuno servidor logró desviar un disparo y Evo, Cassano y Supermánager marcaron sus lanzamientos. Casi les saco el segundo... Pero da igual. Pasamos. Y eso es lo que cuenta, hostias.
Arizmendi dictó sentencia: "Para ganar 3-0, yo no juego". Vencer así supo a gloria. Empezamos con dos buenos mazazos. Chutazo rival a la escuadra y 1-0 casi nada más dar inicio el duelo. Al poco, centro de córner, creo, Evo logra despejar pero el rebote da en el rival y se me cuela entre las piernas. Malos presagios... Pero recortamos distancias. Supermánager, a pase de Polinha de Galiamín (así se lo pidió todo el equipo, en pleno) marcó el 2-1. Rozamos el 2-2 en varias llegadas, sobre todo con una ocasión que parecía gol cantado del colomense y que se marchó fuera por poco. Pero putadón: en lugar de eso, 3-1 al descanso. Y mira que Supermánager, de nuevo, ya había sacado antes un par de disparos rivales después de que el felino saliera a tapar una incursión por banda. Sólo el uno contra uno, a ratos, me acompañaba. El resto de acciones, no demasiado...
BTV no son mancos. En absoluto. Y lo demostraron. Y cómo. El 4-1 no tardó demasiado en llegar tras la reanudación. Otro escuadrazo. Tampoco se hizo esperar mucho el 5-1, en una acción que me pilló pensando en vaya usted a saber qué y que a punto estuvo de provocar que me colgaran de una canasta por los testículos. Pero mira tú por dónde, a partir de ahí las cosas empezaron a cambiar. Evo, a pase de Supermánager, marcó todo un golazo con un potentísimo disparo para darnos el 5-2. Su bebetiana celebración (nunca mejor dicho) pasó inadvertida para casi todo el equipo. Cosas de la concentración máxima (ejem). El propio colomense, de nuevo, con una uña destrozada que le había obligado un rato antes a sentarse en el banquillo, marcó el 5-3 a pase en esta ocasión de Evo. Por ahí más o menos me jugué yo los huevos (literalmente, lo juro) para evitar otro uno contra uno rival. Hasta tuve la oportunidad de sacar un balón en una jugada llena de rebotes que, sinceramente, casi ni sé cómo cojones pasó. Una leve compensación de la falta de tino en el quinto tanto rival. La buena estaba aún por llegar.
Los rivales pidieron tiempo muerto. ¿Temían que pasara lo que pasó? Quién sabe. Lo cierto es que Cassano, a pase de Supermánager (habrá que ir pensando en joderle todas las uñas, por lo menos para la final) marcó el 5-4 con una gran definición ante la salida del portero rival. "He visto salir al portero, he entrado en pánico y he chutado", analizaría después en el bar. Faltaba aún un minuto. O menos. Ellos, a lo loco. Pérdida. Jugada enmarañada, como pocas. Y Arizmendi, nuestro Pichichi, acabó marcando el tanto del 5-5 definitivo de manera poco ortodoxa y tras asistencia del poste. Pero marcó, cojones. Y qué puto estallido de alegría. Me sentí como el puto Vítor Baía ante el Atlético, en aquel partido de Copa en que el pobre Pantic marcó un póker de goles y se marchó a casa eliminado. Al contrario que el portugués, aquí no fui sólo villano. También tuve la oportunidad de ser héroe. Y no la desaproveché. Sabía que el primer rival tiraría alto y a mi derecha. Y pam. Pensé que el segundo apostaría por hacerlo raso y al otro palo. Y casi la saco... De mi mano, al palo y padentro. Olvídandome del sagrado meñique torcido, le pegué un puñetazo al suelo. A Dios gracias, sin exagerar mucho. Anda que si me lo vuelvo a romper, las risotadas se habrían oído hasta en Singapur...
Pero qué coño, héroes fuimos todos. Supermánager, por firmar un rendimiento brutal hasta con un pie entre algodones. Joder, si hasta marcó el último penalti sin despeinarse. Evo, por el 5-2 que nos dio esperanza y abrió la veda. Y por un penalti que, diga lo que diga, fue de puta madre. Todo el que es gol a favor lo es. Cassano, por su tanto desafiando su propia integridad y, cómo no, su sangre fría también desde los cinco metros. Arizmendi, por el gol que nos dio el alegrón de la temporada. Marujito, por su continua brega y el incansable acoso a los rivales. Galiamín, por el orden que nos da y, cómo no, la simpar Polinha. Y todos y cada uno de ellos por las ganas, la brega y la fe que, al final, tuvieron recompensa. Lo más jodido del caso: uno de los mejores jugadores del rival tuvo que marcharse cuando íbamos 5-1 en contra. No quiero ni imaginarme qué clase de improperios habrá soltado cuando le hayan contado el desenlace...
Ahora nos toca jugárnosla con El9 en los cuartos. Así que desde aquí me sumo a la campaña #JavierAunqueSean10Minutos. Quién sabe. Igual damos campanada tras campanada y nos llevamos la Copa. Y si no, que nos quiten lo bailao. Postdata para los que no pudisteis estar: en la cena os hablaremos del partido una y mil veces. Avisados estáis.
Pichichi.
Arizmendi. 13 goles.
Evinho. 8 goles.
Cassano. 5 goles.
Supermánager. 5 goles.
Soldevilla. 4 goles.
Galiamín. 2 goles.
Marujito Torres. 2 goles.
Toquero. 2 goles.
Arizmendi II. 1 gol.
Evinho. 8 goles.
Cassano. 5 goles.
Supermánager. 5 goles.
Soldevilla. 4 goles.
Galiamín. 2 goles.
Marujito Torres. 2 goles.
Toquero. 2 goles.
Arizmendi II. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Ravanelli. 1 gol.
Ravanelli. 1 gol.
Laudrup.
Evinho. 14 asistencias.
Supermánager. 7 asistencias.
Supermánager. 7 asistencias.
Arizmendi. 5 asistencias.
Galiamín. 3 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Martín Palermo. 1 asistencia.
Marujito Torres. 1 asistencia.

2 comentarios:
NO COMPTEM ELS PENALS EN ELS GOLS?!?
ESCÀNDOL!!
PD. La mítica frase de Cassano va ser "He visto salir al portero y he entrado en pánico".
Correccions efectuades ;-)
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