Así es, estimados compañeros. Ya no tiene sentido callárnoslo por más tiempo. Más que nada, por si dentro de nada ya no podemos decirlo. Ya sabéis que, además de Los Reyes del Siglo XXI, somos Los Reyes de la Irregularidad. Pero por ahora, al menos por ahora, nadie nos puede quitar las dos victorias consecutivas con las que hemos arrancado la temporada. Cassano, tras dejar el feo vicio que compartía con cracks de la talla de Cruyff o Prosinecki, se está destapando como todo un motor. Y de 16 válvulas. Nada de diesel. En nuestro segundo duelo de la temporada, volvió a tener protagonismo, al lado de un Evo metido a malabarista del balón (ahora la ves, ahora no), un Arizmendi enchufado y un Supermánager tan implacable en el área contraria como expeditivo cuando es menester en las inmediaciones de la propia. No a la altura del simpar Metesaquer, pero casi. Con semejante elenco, Martín Palermo de nuevo bajo los palos, Crouch y Toquero aportando desgaste para el rival y oxígeno para los nuestros y servidor aún metido a cheerleader, el triunfo estaba asegurado. 7-6 ante Radio Marca. Héroes, tal y como clamó el lesionado Soldevilla al conocer la noticia.
Apache, por motivos de intendencia, y Galiamin, aún lesionado, se perdieron también un duelo en el que, para no perder la costumbre, empezamos palmando. Qué se le va a hacer. Como al Barça de Tito, parece que nos pone esto de las remontadas. Los contrarios se pusieron 0-2 y 1-3 en la primera parte, pero acabaron viéndose sorprendidos por todo un torbellino de juego de Las Dos Españas en la segunda mitad del entorchado. Otra vez, fue una cuestión de acoso y derribo. Sin medias tintas. No sólo remontamos. Qué va. Hasta nos pusimos 5-3. Y, después del 5-4, pasamos al 6-4, 6-5 y llegamos incluso al 7-5. Sólo la suerte, aliada con nuestros rivales en forma de dos goles poco ortodoxos en los últimos instantes del entorchado, les permitió a éstos maquillar el resultado hasta el 7-6 final. Un 7-4, o incluso el momentáneo 7-5 que conseguimos, habrían sido a mi entender más justos. Ahora, increíblemente, marchamos segundos en la tabla. Y hasta podemos aspirar al liderato si derrotamos a nuestros próximos rivales. Esta vez, puede que me lleve papel y boli, para plasmar como manda el Altísimo nuestras hazañas. Unas hazañas que, confío, no terminen cuando servidor pueda volver a meterse bajo los palos. Que San Ancisclo me oiga.
El entorchado, épico, acabó con Cassano, Arizmendi y Evo marcando a pares, ayudados a su vez por la colaboración de Supermánager en tareas ofensivas. El colomense, además, dio dos de los tantos. Evo, en sana competencia con un Cassano que sumó otra asistencia a su casillero, se apuntó también dos más. Tres, si le contamos un tanto en jugada personal marca de la casa, ahora que al fin se decide a remachar en lugar de regatear al meta, tal y como confesó él mismo en el remanso del bar El Manolo. Arizmendi, implicado a tope en tareas ofensivas, nuestro Ibra particular (hasta le pitan faltas que no son, como al sueco), también aportó su granito de arena en formato de pase de gol. Qué demonios. La temporada promete. Y mucho.
Pichichi.
Evinho. 5 goles.
Arizmendi. 4 goles.
Cassano. 3 goles.
Supermanager. 3 goles.
Supermanager. 3 goles.
Laudrup.
Cassano. 6 asistencias.
Evinho. 3 asistencias.
Supermánager. 2 asistencias.
Arizmendi. 1 asistencia.
1 comentario:
Toquero lehendakari!!
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