CAMPEONES DE LA LDM 2012-2013

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lunes, 17 de diciembre de 2012

¡¡¡Segundos!!!



Sí, vale. Quizás me he dejado llevar por la euforia. Pero, para seros sincero, para seros franco... mejor sincero, quedar segundos es la recontrarrehostia para un equipo tan humilde como el nuestro. Vale, ahora seremos ultrajados de manera salvaje en la liga de los buenos. O no. Pero, lo más importante, es que estaremos allí. Necesitábamos un empate ante el As, y lo logramos. 6-6.

El equipo, conmigo de titular por pelotas y para todo el partido, era para echarse a temblar. Mucho. Pero superamos todas las adversidades. No importó que los rivales se nos subieran a las barbas tocando y tocando, recurriendo al portero jugador a la desesperada. Empatamos, sí, pero ese empate tuvo sabor a victoria. Crouch, enrachado, logró tres de nuestros seis goles. Evo, casi con el rabo, los otros tres. Cassano, con gran toque y letales asistencias, Palermo, sembrado bajo los palos, y servidor, arrastrándose, aportamos nuestro granito de arena.

Madrugar, al final, valió la pena. Por eso, propongo entrar en el sitio elegido para el vermú de la guisa que vemos en la imagen superior. Vale, en el mítico local andreuense no podrá ser por razones de fuerza mayor. Y porque sería de muy mal gusto, dicho sea de paso. Pero tras haber logrado lo que hemos logrado, hay que celebrarlo. A lo grande. Joder ya. Más que nunca, siempre a sus pies.

El Gato.

Pichichi.

Evinho. 12 goles.
Cassano. 6 goles.
Supermánager. 6 goles.
Arizmendi. 5 goles.
Crouch. 3 goles.
Soldevilla. 3 goles.
Galiamin. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.

Laudrup.

Cassano. 12 asistencias.
Evinho. 6 asistencias.
Supermánager. 5 asistencias.
Arizmendi. 3 asistencias.
Crouch. 2 asistencias.
Martín Palermo. 2 asistencias.
Soldevilla. 1 asistencia.
Toquero. 1 asistencia.

Sin despeinarnos


El penúltimo partido del año fue un espectáculo. No de luz y de color, pero casi. Ganamos. Por 4-3. Empezamos por detrás en el marcador. Evo, no obstante, en su primera jugada, se encargó de poner el empate con un slalom marca de la casa tras asistencia (es un decir) de Arizmendi en el saque de centro. Balón a la escuadra, rebote en el palo y adentro. Poco después, Supermánager nos colocó por delante con un tiro ajustado al palo tras asistencia de Martín Palermo, decisivo en el choque. No sólo para goles. También los da. Y los marca. Me veo condenado a hacer de cheerleader en la segunda vuelta :-(

Nuestros contrarios igualaron de nuevo el marcador, pero Cassano, tras una asistencia de Solde que llegó a su vez tras una gran recuperación de Arizmendi, volvió a dejar las cosas como estaban. Es decir, a nuestro glorioso equipo por delanter en el marcador. Los contrarios, desesperados, optaron por tratar de buscar la igualada recurriendo al portero delantero. Algo que, al final, fue su condena. La defensa, con el desgaste incansable de Crouch, no cedió un ápice. Toquero y Galiamin, ausentes, a buen seguro se habrían sentido orgullosos de nuestro despliegue. Palermo, tras un balón colgado, se asistió a sí mismo con la mano e impulsó el esférico con el pie para anotar el 4-2. Según confesó, pudo cumplir su sueño de girarse y celebrar un gol antes incluso de que el balón traspasara la línea. Los rivales, en el último suspiro, recortaron otra vez distancias. Para nada. El triunfo, otra vez por la mínima, volvió a ser nuestro.


Pichichi.

Evinho. 9 goles.
Cassano. 6 goles.
Supermánager. 6 goles.
Arizmendi. 5 goles.
Soldevilla. 3 goles.
Galiamin. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.

Laudrup.

Cassano. 9 asistencias.
Supermánager. 5 asistencias.
Evinho. 4 asistencias.
Arizmendi. 3 asistencias.
Martín Palermo. 2 asistencias.
Crouch. 1 asistencia.
Soldevilla. 1 asistencia.
Toquero. 1 asistencia.

jueves, 29 de noviembre de 2012

Tropezón y éxtasis


No, no son los nombres de los nuevos DJ's de moda, aunque puedan parecerlo. Es el resumen perfecto de nuestras últimas dos semanas futbolísticas. Del honroso traspiés ante el Sport (3-1) pasamos a tocar el cielo en el último suspiro ante El9 (6-5). En ambos casos, jugamos sin Evo. En el primero, por deberes patrióticos. En el segundo, por molestias de última hora en el hombro. Tampoco pudimos contar con Toquero, enfrascado en sus labores. Eso sí, para el último de nuestros duelos sí contamos con el triunfal regreso de Galiamin. Hasta hubo una suerte de polinha, ejecutada en este caso por Crouch... Ya entraré en detalles.

Del choque ante el Sport queda el golazo de Supermánager: sombrero dentro del área a un contrario con la izquierda y chutazo a la escuadra con la derecha. Para mí, firme candidato a gol del año, junto con el chicharro de Arizmendi, el que nos dio nuestro agónico triunfo ante El9. El gallego, perfecto relevo de Carballo (algo así como "me he hinchado a repartir hostias", confesó en su entrada en el vestuario, tras pelearse verbalmente con prácticamente todos los contrarios...) anotó de tacón en el último suspiro, tras una preciosa jugada coral. Pese a que el rival contaba con muy buenos mimbres, nuestros héroes supieron aguantar el tipo. Solde, quejoso por su falta de puntería, se convirtió en el man of the match con un hat trick. Palermo, por su parte, dio un buen recital de paradas ante un rival arduo y peleón.

Solde abrió la lata, pero El9 se marchó pronto en el oculto e inoperante luminoso de La Nevera de Baco de Rueda por 1-3. Galiamín contestó con el 2-3, a pase de Supermánager. Tras el 2-4 rival, el propio colomense le dio una asistencia a Cassano que este no desaprovechó para volver a recortar distancias (3-4). Acción, cómo no, a su vez contestada por nuestros rivales para poner otra vez tierra de por medio. Por lo menos, hasta el final de la primera parte. Entonces, fue cuando una polinha ejecutada por Crouch se encontró con las manos de un defensor rival. Los gritos de Supermánager, secundado por Cassano desde el banco y el propio Crouch, algo adormilado, desde el córner, hiceron despertar al colegiado. Solde, cómo no, no marró la ocasión para empezar a apuntalar su hat trick y permitir que nos largáramos con 4-5 al descanso.

Pero las matemáticas no son el fuerte de nuestro ilustre perico. No por lo menos a esas horas de la mañana. Aunque anotó el empate a cinco con un fuerte disparo, durante muchos minutos no dudó en creer que seguíamos un tanto por debajo en el marcador. Aguantamos el tipo. Como jabatos. Y Arizmendi, a nada y menos para el final, selló nuestro triunfo. Los rivales, a la desesperada, optaron por jugar con portero-jugador. Sin éxito. Ya es un hecho. Jugaremos la liga de "los buenos" (joder, menuda responsabilidad implica esto...). Desde luego, hay que celebrarlo. Confío en cerrar la fecha pronto.



Pichichi.

Evinho. 8 goles.
Arizmendi. 5 goles.
Cassano. 5 goles.
Supermánager. 5 goles.
Soldevilla. 3 goles.
Galiamin. 1 gol.

Laudrup.

Cassano. 9 asistencias.
Supermánager. 5 asistencias.
Evinho. 4 asistencias.
Arizmendi. 2 asistencias.
Crouch. 1 asistencia.
Toquero. 1 asistencia.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Imparables



Imparables. El año pasado, ése era el mantra que repetía cuando recogía balones del fondo de mi portería. Ya sabéis, intentando que una mentira, repetida mil veces (y un millón, si se tercia) se convirtiera en verdad, como promulgaba el infame Goebbels. Esta temporada, en cambio, los que son imparables son los bravos guerreros que defienden nuestros colores (claro, cada uno va como buenamente puede) en la pista, mientras servidor vive los duelos desde el banquillo, si bien en este último entorchado jugué (es un decir) durante unos instantes.

Esta vez, casi como de costumbre ante nuestros sufridos compañeros de La Xarxa, la victoria fue inapelable. Evo se anotó tres tantos (vale, dos con carambola, pero se los concedemos, ¿no?) y tanto Supermánager como Cassano se apuntaron nuevas muescas a su colt. El gran Toquero, imprescindible, aunque el gol se lre resista, se encargó de asistir al colomense. Arizmendi se fajó contra todo y contra todos, pero no tuvo suerte con los disparos. Y eso que apuntaba "hacia arriba", como decían las consignas. ¿O era al revés? Tras ese tanto inicial, llegó el 2-0, con colaboración contraria. Nos marchamos 2-1 al descanso, tras balonazo en los morros de Martín Palermo, mi efectivo reemplazo bajo palos, sustituido a su vez por Cassano. Chutazo a la escuadra. Imparable. También.

Pero los imparables este año somos nosotros. Del 2-1, pasamos al 5-1, con nueva carambola y bellos tantos de Cassano y Evo, quienes se intercambiaron a su vez las asistencias, si no recuerdo mal. Y si es así, corregidme, chavales, que otra vez me dejé la libreta en el vestuario ;-) Los contrarios, cuando el duelo moría, recortaron otra vez distancias para situar el mágico 5-2 final en el marcador. Cómo no, hay euforia. De ahí que, además de la tradicional verbena de final de temporada, se planteara hacer otra de paso de ecuador. Por mí, encantado. De lo que se trata, es de no parar. De seguir siendo imparables. Como hasta ahora. Confiemos en que mi regreso (cada vez más próximo) no joda el invento...

Pichichi.

Evinho. 8 goles.
Arizmendi. 4 goles.
Cassano. 4 goles.
Supermánager. 4 goles.

Laudrup.

Cassano. 7 asistencias.
Evinho. 4 asistencias.
Supermánager. 2 asistencias.
Arizmendi. 1 asistencia.
Toquero. 1 asistencia.

miércoles, 31 de octubre de 2012

El nuevo Dream Team


Así es, estimados compañeros. Ya no tiene sentido callárnoslo por más tiempo. Más que nada, por si dentro de nada ya no podemos decirlo. Ya sabéis que, además de Los Reyes del Siglo XXI, somos Los Reyes de la Irregularidad. Pero por ahora, al menos por ahora, nadie nos puede quitar las dos victorias consecutivas con las que hemos arrancado la temporada. Cassano, tras dejar el feo vicio que compartía con cracks de la talla de Cruyff o Prosinecki, se está destapando como todo un motor. Y de 16 válvulas. Nada de diesel. En nuestro segundo duelo de la temporada, volvió a tener protagonismo, al lado de un Evo metido a malabarista del balón (ahora la ves, ahora no), un Arizmendi enchufado y un Supermánager tan implacable en el área contraria como expeditivo cuando es menester en las inmediaciones de la propia. No a la altura del simpar Metesaquer, pero casi. Con semejante elenco, Martín Palermo de nuevo bajo los palos, Crouch y Toquero aportando desgaste para el rival y oxígeno para los nuestros y servidor aún metido a cheerleader, el triunfo estaba asegurado. 7-6 ante Radio Marca. Héroes, tal y como clamó el lesionado Soldevilla al conocer la noticia.

Apache, por motivos de intendencia, y Galiamin, aún lesionado, se perdieron también un duelo en el que, para no perder la costumbre, empezamos palmando. Qué se le va a hacer. Como al Barça de Tito, parece que nos pone esto de las remontadas. Los contrarios se pusieron 0-2 y 1-3 en la primera parte, pero acabaron viéndose sorprendidos por todo un torbellino de juego de Las Dos Españas en la segunda mitad del entorchado. Otra vez, fue una cuestión de acoso y derribo. Sin medias tintas. No sólo remontamos. Qué va. Hasta nos pusimos 5-3. Y, después del 5-4, pasamos al 6-4, 6-5 y llegamos incluso al 7-5. Sólo la suerte, aliada con nuestros rivales en forma de dos goles poco ortodoxos en los últimos instantes del entorchado, les permitió a éstos maquillar el resultado hasta el 7-6 final. Un 7-4, o incluso el momentáneo 7-5 que conseguimos, habrían sido a mi entender más justos. Ahora, increíblemente, marchamos segundos en la tabla. Y hasta podemos aspirar al liderato si derrotamos a nuestros próximos rivales. Esta vez, puede que me lleve papel y boli, para plasmar como manda el Altísimo nuestras hazañas. Unas hazañas que, confío, no terminen cuando servidor pueda volver a meterse bajo los palos. Que San Ancisclo me oiga.

El entorchado, épico, acabó con Cassano, Arizmendi y Evo marcando a pares, ayudados a su vez por la colaboración de Supermánager en tareas ofensivas. El colomense, además, dio dos de los tantos. Evo, en sana competencia con un Cassano que sumó otra asistencia a su casillero, se apuntó también dos más. Tres, si le contamos un tanto en jugada personal marca de la casa, ahora que al fin se decide a remachar en lugar de regatear al meta, tal y como confesó él mismo en el remanso del bar El Manolo. Arizmendi, implicado a tope en tareas ofensivas, nuestro Ibra particular (hasta le pitan faltas que no son, como al sueco), también aportó su granito de arena en formato de pase de gol. Qué demonios. La temporada promete. Y mucho.


Pichichi.

Evinho. 5 goles.
Arizmendi. 4 goles.
Cassano. 3 goles.
Supermanager. 3 goles.

Laudrup.

Cassano. 6 asistencias.
Evinho. 3 asistencias.
Supermánager. 2 asistencias.
Arizmendi. 1 asistencia.

jueves, 25 de octubre de 2012

Arranque de campeón


En palabras de Cassano, nuestro MVP de la jornada inaugural, el estreno del glorioso equipo que defendemos en una nueva edición de la LdM fue sencillamente primoroso. Sí, primoroso. Para nada importó que nuestro rival, un remozado a la par que violento Mundo Deportivo, llegara a adelantarse por dos veces en el luminoso. Existente, pero impasible, en La Nevera de Baco de Rueda. La cascada de ocasiones fallidas durante la primera mitad del choque, al término de la cual nos marchamos con un 1-2 a todas luces inmerecido, dio paso a todo un recital de juego coral y efectividad en la segunda parte que culminó, como no podía ser de otra manera, con un épico triunfo por 8-4.

Grandes héroes se reunieron bajo el techo de La Nevera. Sólo faltaron Toquero, despistado, Galiamin, lesionado, Crouch, malito, y Apache, baja de última hora, seducido aparentemente más por las maratones que por el fútbol. Y al fin y al cabo, ¿para qué correr si al final no puedes acabar la jugada con un remate? Disquisiciones aparte, el equipo destilaba talento. Por todos sus poros. En la portería, Martín Palermo sustituía a vuestro servidor, convaleciente aún de una fractura en el meñique diestro, pero que se vistió de corto por si era menester su presencia. Gracias a los hados (y a San Ancisclo), no lo fue. Mi participación se limitó a ayudar a mi relevo en el calentamiento y a desgañitarme cual cheerleader/técnico desde el banquillo. No temáis. Ni pienso afeitarme la cabeza ni conminaros a levantaros "ben d'hora, ben d'hora, ben d'hora", si bien algunos encuentros serán a las 9.00. Por lo que me muero de ganas es por retomar mi tantas veces inmerecida posición bajo los palos. Pero en fin, vayamos a lo bueno.

El partido pintaba feo. Tosco. Los rivales apretaban. Por todo el campo. Y, pese a que nuestros héroes se plantaban con frecuencia en las inmediaciones del área contraria, el gol no llegaba. Ellos, por el contrario, transformaron en tanto su primera ocasión clara, en una contra de esas que tantas y tantas veces padecemos al inicio de temporada. Es lo que tiene andar cortos de preparación. Pero tranquilos. Con rodaje, se van a cagar. No tardamos mucho en empatar. Cassano, llegado la noche anterior de las Vascongadas, asistió a Evo para que éste anotara a placer. Propondré a la cúpula enviarlo a Sebastopol en vísperas de duelos complicados. A ver si a más distancia, mejor. El italograciense se apuntó cinco asistencias y un tanto. Nada mal, para empezar.

Al filo del descanso, MD volvió a adelantarse, en una jugada desgraciada, con rebote y cabezazo a bocajarro incluido ante los que nada pudo hacer Palermo, atentísimo para cortar posibles avances del rival con salidas fuera de sus dominios y abortar tiros lejanos. Un disparo de Supermanager, muy activo, al palo, en el último suspiro, y un remate cruzado de Soldevilla que no fue gol de milagro, por citar sólo algunas ocasiones, no lograron evitar que nos marcharamos por detrás en el marcador al descanso. En el banquillo, haciendo corrillo alrededor de Evo, hubo conjura. Vaya si la hubo.

Salimos en tromba. Nada de prisioneros. Y los encerramos en su campo. Los córners a favor se sucedían uno tras otro. El gol, los goles, tenían que llegar. Y llegaron. Y de qué manera. Arizmendi, nuestro poste en ataque, aprovechó otro pase de Cassano para anotar el empate. Desconcertados, nuestros rivales pronto se vieron superados por nuestro alubión de juego. Supermanager nos puso por delante con un tiro a la mediavuelta tras recuperación. Evo, otra vez a pase del italograciense, colocaba poco más tarde el 4-2 en el marcador. Y no contento con eso, en un arranque de furia, nuestro MVP se llevó el balón, superó la desesperada salida del meta rival con una plástica acción y remachó de cabeza el balón al fondo de las mallas, con un ímpetu que le llevó a meterse hasta a él mismo en la portería contraria. 5-2.

El rival respondió con un zurriagazo a la escuadra que ponía el 5-3 en el partido. Y con marrullería. Supermanager, tras un rifirrafe con un clon barbudo de Pepe, habló como debe ser, en el campo, marcando el 6-3. Y Evo, tras falta ensayada (o lo parecía) aprovechó el pase a la base del palo del inefable Cassano, receptor de feísimas entradas, para poner un 7-3 que Arizmendi, a pase posiblemente del propio italograciense (dato a confirmar y que será corregido si ustedes recuerdan lo contrario, camaradas) convirtió en un contundente y merecidísimo 8-3. Los contrarios recortaron aprovechando una acción poco afortunada de Palermo y se libraron del 9-4 después de que el clon pepiano (mandan huevos) fingiera falta en su área. Hasta el organizador habló con el refri para recriminarle que picara en tamaña y descarada argucia. Pero no importó. El triunfo, como el fútbol, al final fue nuestro.


Pichichi.

Evinho. 3 goles.
Arizmendi. 2 goles.
Supermanager. 2 goles.
Cassano. 1 gol.

Laudrup.

Cassano. 5 asistencias.

miércoles, 18 de abril de 2012

End of an Era



Hemos llegado al fin de una era. El final de esta etapa, y no quiero ponerme cursi, pero quién sabe si del equipo (pintan bastos en todas partes, admitámoslo) no pudo llegar con más honor. Sí, honor, por mucho que cascaramos por 3-8, merced a un becario superdotado de Ona, y con La Saeta como delegado en el banquillo. Por un momento, sólo por un  momento, los acojonamos. Seamos claros. El 3-4 se los puso por corbata. Sólo por momentos así sería cojonudo poder repetir competición la próxima temporada. Recemos para que así sea.


Nuestras plegarias, cómo no, tendrán un lugar de oración perfecto en el mítico gallego, con mítica excursión al Spit Chupito y Plaza Real. Como mandan los cánones. Ahí estaremos.


Pichichi.

Arizmendi. 11 goles.
Cassano. 9 goles.
Crouch. 9 goles.
Evinho. 7 goles.
Supermanager. 5 goles.
Martín Palermo. 5 goles.
Soldevilla. 4 goles.
Galiamin. 4 goles.
Toquero. 1 gol.
Apache. 1 gol.


Laudrup.

Cassano. 13 asistencias.
Arizmendi. 8 asistencias.
Supermanager. 6 asistencias.
Evinho. 5 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Crouch. 3 asistencias.
Galiamin 2 asistencias.
Toquero. 1 asistencia.
Martín Palermo. 1 asistencia.

La maldición hertziana




Poco se puede decir respecto al duelo. Nos pusimos 4-1 y nos remontaron. Por pelotudos, usando una palabra argentina. Hubo un típo que se escapó una y otra vez y nos hizo un cristo. A vuestro felino servidor le dejó el costado para el arrastre, tras un codazo en las costillas del que tardé tres semanas en recuperarme. En fin. Cosas que pasan. El año que viene (o no) ya les ganaremos.




Pichichi.

Arizmendi. 11 goles.
Cassano. 9 goles.
Crouch. 8 goles.
Martín Palermo. 5 goles.
Evinho. 6 goles.
Soldevilla. 4 goles.
Supermanager. 4 goles.
Galiamin. 4 goles.
Toquero. 1 gol.
Apache. 1 gol.


Laudrup.

Cassano. 13 asistencias.
Arizmendi. 8 asistencias.
Evinho. 5 asistencias.
Supermanager. 4 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Crouch. 2 asistencias.
Galiamin 2 asistencias.
Toquero. 1 asistencia.
Martín Palermo. 1 asistencia.

miércoles, 7 de marzo de 2012

En remojo



Pobre Xarxa. Un equipo perdedor empedernido, derrotado multirreincidente como es el de Las dos Españas, no puede evitar sentir compasión por esa pobre gente. Siempre les ganamos. Traigan a quien traigan. Incluido el entrañable basrbas que convirtió su banda en una Autopista de Pasión para Cassano.


Comenzó el partido con un degoteo de ocasiones falladas por parte de los representantes de la España plural, que jugó ayer sin brazaletes negros a pesar del óbito de Público, en una clara falta de sensibilidad por parte de los de la liga rosa que traerá cola en el futuro. Sobre el minuto 15, una clamorosa falta de Arizmendi no sancionada propició una contra llevada por el resucitado Evo, que asistió para que el troncho gallego anotara su primer gol. Instantes después, Galiamin protagonizó una acción defensiva terrible en que se pasó por el forro todos los manuales, para recuperar un balón y dejar solo a Arizmendi, que redondeó su doblete.


Al descanso no se pudo llegar con 2-0 por culpa de las Shayber de 1880 que lució ayer Evo, según dijo, por prescripción médica. Hizo un regate de último tío, falló, y gol. Poco después, en una jugada fea, vamos a decirlo, fea de cojones, la Xarxa lograba el empate. Una de las mejores acciones de ese primer periodo fue una parada antológica del gato, que puso la manopla en la misma escuadra para evitar el gol.


Nada importante se dijo en el descanso. Vaguedades. "Chutamos más", "ojo al cuatro", mierdas de ésas. Pero justo en la reanudación Cassano decidió abusar del hombre que ilustra esta crónica para llevar las acciones del 3-2 y el 4-2, ambos firmados por Crouch, el primero de ellos con una gran volea tras pase combado de Talentino.  La Xarxa, buena gente, no dio un triste palo y se dedicó a presionar más arriba. Así lograron el 4-3, que duró poco porque poco después Evo, que había perdonado dos ocasiones clarísimas, acertó y dejó el 5-3 definitivo tras perfecta asistencia de Galiamin. El partido estaba visto para sentencia y se cumplió la ley universal: que la Xarxa palma.


Pichichi.

Arizmendi. 9 goles.
Cassano. 8 goles.
Crouch. 7 goles.
Martín Palermo. 5 goles.
Evinho. 6 goles.
Soldevilla. 4 goles.
Supermanager. 4 goles.
Galiamin. 3 goles.
Toquero. 1 gol.
Apache. 1 gol.


Laudrup.

Cassano. 13 asistencias.
Arizmendi. 7 asistencias.
Supermanager. 4 asistencias.
Soldevilla. 2 asistencias.
Crouch. 2 asistencias.
Evinho. 2 asistencia.
Galiamin 2 asistencias.
Toquero. 1 asistencia.
Martín Palermo. 1 asistencia.
 

domingo, 4 de marzo de 2012

Caída y auge


Tras una sangrante derrota contra BTV (con un cierre de nivel muy superior al de cualquiera de esta liga...) y nueva debacle ante Cope-Radio Marca, nos reencontramos con la victoria ante el Ara, con un 7-4 un tanto engañoso. Engañoso, porque los tres últimos goles rivales llegaron con Galiamin, autor también de un hat trick, lejos del terreno de juego. Él fue el encargado de organizarnos como cierre, mermados como estábamos por las eternas ausencias entre compromisos laborales y lesiones.

Abrió el marcador con un tanto acrobático Martín Palermo, primo de Evo, autor a su vez también de un hat trick en la derrota ante Cope-Radio Marca.


Él mismo fue el encargado de abrir el marcador, con acrobático remate y rápida disculpa. Por mucho que se multiplicaron las ocasiones (Arizmendi se maldijo una y mil veces), el oculto luminoso de Baco de Rueda no plasmaba con justicia nuestra superioridad sobre el parqué, con Cassano mandando tanto en ataque como en defensa. Con nuestra pájara, subsiguiente al buscadísimo tanto de Arizmendi, el contrario se puso 6-4 sólo para ver cómo Crouch ponía el broche final al encuentro con el definitivo 7-4 para los héroes que acudieron a La Nevera.

Nos quedan por lo menos tres duelos más, dos de Liga y, al menos, uno de Copa. Si lográramos pasar una ronda en el torneo del KO, la siempre mítica cena puede tomar este año tintes épicos. No en vano, contamos con hermanos de armas a los que hay que alcoholizar para combatir mano a mano penas recientes. Y si hay que quemar containers, se queman. Y punto.

Pichichi.

Cassano. 8 goles.
Arizmendi. 7 goles.
Martín Palermo. 5 goles.
Evinho. 5 goles.
Crouch. 5 goles.
Soldevilla. 4 goles.
Supermanager. 4 goles.
Galiamin. 3 goles.
Toquero. 1 gol.
Apache. 1 gol.


Laudrup.

Cassano. 12 asistencias.
Arizmendi. 7 asistencias.
Supermanager. 4 asistencias.
Soldevilla. 2 asistencias.
Crouch. 2 asistencias.
Evinho. 1 asistencia.
Toquero. 1 asistencia.
Martín Palermo. 1 asistencia.

martes, 31 de enero de 2012

Serenata gatuna al alba


Tocaba partido duro. Complicado. Ante un rival que, en los últimos años, salvo alguna honrosísima excepeción, ha solido darnos para el pelo. Otra vez, nos plantamos en La Nevera con bajas. De entrada, no había un cierre claro. Y al Gato, encima le dio por la lírica.

Los contrarios se pusieron seriamante por delante con los compases de la habitual serenata felina. Por mucho que la llegada llegara al luminoso (no inexistente, pero sí poco accesible), el rival se marchó con 3-1 al descanso. Cassano, autor de un hat trick, y Crouch consiguieron poner el marcador en un apretado 4-3 para nuestros héroes.

Los rivales, no obstante, volvieron a escaparse hasta doblar nuestro guarismo (6-3). Cassano, en una contra tras córner, se encargó de poner el definitivo 6-4 en el marcador. Tras un buen arranque, nos llegó la cura de humildad. Y no, no pienso operarme de la vista, como piensan hacer con De Gea. Si acaso lo haré para alargarme... las piernas. Siempre he querido medir 1,90.

En fin. A ver si con el próximo hay más suerte. O, por lo menos, consigo dejar de lado el cante jondo. Con todo, creo firmemente que aún podemos dar la sorpresa. Sólo espero no joderlo ;-)

Pichichi.

Cassano. 7 goles.
Arizmendi. 6 goles.
Evinho. 5 goles.
Crouch. 4 goles.
Soldevilla. 3 goles.
Supermanager. 3 goles.
Toquero. 1 gol.
Apache. 1 gol.


Laudrup.

Cassano. 9 asistencias.
Arizmendi. 5 asistencias.
Supermanager. 4 asistencias.
Soldevilla. 2 asistencias.
Evinho. 1 asistencia.
Crouch. 1 asistencia.
Toquero. 1 asistencia.

lunes, 23 de enero de 2012

Ari, ari, ari, Toquero lehendakari


Se trataba de defender el liderato con uñas y dientes. Y lo hicimos. Pese a las ausencias, con Evo lesionado, Galiamin y Apache renqueantes y Arizmendi laborioso. Nuestro glorioso equipo se apuntó a la épica para levantar un 0-3 adverso y acabar llevándose un trabajado triunfo ante Imagina Esplugues por 4-3.

El primer gol, el 1-3, anotado por el simpar Toquero, de tacón, como en la vida misma y tras asistencia de Solde (que envió un trallazo descomunal al travesaño poco antes) demostró bien a las claras que el grupo iba a sobreponerse al poco tino de su guardameta, un Gato tan poco felino como antaño.

La segunda parte, como debía ser, como tenía que ser, fue un torbellino de juego. Las ocasiones que se negaron a entrar en la primera mitad se enchufaron, y los palos nos echaron también una manita. Crouch, jugándose el tipo, anotó el 2-3 nada más empezar el segundo tiempo. Fue el colofón de una jugada coral, plagada de paredes, que evidencia el nuevo estilo de nuestro flamante conjunto, con pase final salido de las botas de Supermanager.

Solde, en jugada personal tras pase de Cassano, insistente en su revitalizado papel de puntal, colocó el empate en el inexistente luminoso de la Nevera. Y Supermánager, a muchos minutos del final, remachó el definitivo 4-3 tras una nueva asistencia del italo-graciense.

La defensa, férrea, no dio opciones a los rivales. El árbitro casi se cansó de oír como Super le iba preguntando cuánto faltaba. Pero la agonía no hizo acto de presencia. Lo que llegó, al término del tiempo reglamentario, fue el éxtasis. Por segunda semana consecutiva, seguimos líderes.


Pichichi.

Arizmendi. 6 goles.
Evinho. 5 goles.
Cassano. 4 goles.
Soldevilla. 3 goles
Supermanager. 3 goles.
Crouch. 3 goles.
Toquero. 1 gol.
Apache. 1 gol.


Laudrup.

Cassano. 8 asistencias.
Arizmendi. 4 asistencias.
Supermanager. 4 asistencias.
Soldevilla. 2 asistencias.
Evinho. 1 asistencia.
Crouch. 1 asistencia.
Toquero. 1 asistencia.

viernes, 13 de enero de 2012

Estadísticas tras la primera jornada de la segunda vuelta

Antes de oír protestas al respecto, señalar que las jugadas personales se han considerado como "gol y asistencia", como en los penaltis. A ver si así Evo se decide a acabar con la bola en la red alguno de sus eslalons marca de la casa ;-)

Pichichi.

Arizmendi. 6 goles.
Evinho. 5 goles.
Cassano. 4 goles.
Soldevilla. 2 goles
Supermanager. 2 goles.
Crouch. 2 goles.
Apache. 1 gol.


Laudrup.

Cassano. 6 asistencias.
Arizmendi. 4 asistencias.
Supermanager. 3 asistencias.
Evinho. 1 asistencia.
Crouch. 1 asistencia.
Toquero. 1 asistencia.
Soldevilla. 1 asistencia.


miércoles, 11 de enero de 2012

Magnánimos anal intruders





Es una lástima que glorias de la literatura romántica como Lord Byron o el gordo de Andy y Lucas hayan muerto (¿el gordo no ha muerto?), porque se necesita una pluma de ese calibre para glosar el canto al fútbol y a la vida que se ha visto esta mañana en Bac de Roda. Yo, pobre mortal, haré lo que pueda.

Un partido a las nueve siempre es un riesgo. Todos sabemos que la cultura del esfuerzo y el compromiso es uno de los pilares de este equipo, y que es una de las causas principales de que estemos donde estamos, es decir, en la liga de los paquetes. No me fiaba ni un pelo de que fuéramos ni siquiera cinco, aunque al final hasta siete valientes han participado en el derroche de pundonor, garra e incluso buen fútbol de hoy. Era el primer partido de la segunda fase y casi nadie ha querido perdérselo.

El duelo, todo hay que decirlo, ha empezado muy decantado hacia nuestro lado, porque las huestes de la radio del Conde han salido con uno menos. Contra cuatro, las Dos Españas ya han ofrecido un anticipo de la oda al balompié que sería luego el partido, pero sólo han conseguido un tanto. Cassano aprovechó una asistencia de córner de Supermanager para, con un toque de puntera, abrir la lata.

Quienes lean esto y no hayan visto el partido podrían creer que exagero, o que no tiene ningún mérito ganar contra cuatro. A ellos les digo: comedme los huevos. Y también: no os equivoquéis, sólo les ha faltado uno durante cinco minutos. Enseguida ha llegado el tío ese de la voz tan desagradable y Evinho, que bien podría llevar como sobrenombre Madre Teresa de Calcuta, le ha instado a pedir tiempo para que la victoria fuera en buena lid, y no fruto de la ventaja. Es más: ha obligado a Soldevilla a renunciar a una jugada de ataque y tirar la pelota fuera para que el recién llegado pudiera entrar. Dios sabe que mi estilo, y me atrevería a decir que el estilo fundacional de nuestro equipo, tiene mucho más que ver con protestar al árbitro o con insultar al rival en las duchas, pero bien está lo que bien acaba y lo dejaremos ahí.

La discutible política de Give peace a chance de Evinho me sirve para reclamar un nuevo adjetivo para nuestro equipo: ahora somos magnánimos. Y magno, que es una palabra que sólo se le parece pero que me va bien para seguir con la crónica, ha sido nuestro despliegue a partir de ese momento. ¡Qué circulaciones, qué remates, qué pocas cantadas del Gato! Al poco tiempo Arizmendi se sacaba de la manga un punterón que se colaba por la escuadra, y poco después Supermanager aprovechaba la penosa colocación del portero rival para marcar el tercero. Cassano, de potente disparo, hizo el cuarto.

El primer gol de los rivales coincidió con la primera cantada del Gato, que parece empeñado en que sus compañeros no le paguen la profesional que le tienen prometida si acaba algún partido con la portería a cero. Pero no puede hablarse de una reacción, porque los de la radio del Conde estuvieron todo el partido poseídos por el espíritu de su propietario; es decir, parecían lisiados.

También hubo momentos en que se apoderó de ellos el estilo de la columnista estrella de esa casa, histérico y protestón, pero predominó el tullidismo. Así que nada más marcar ellos Arizmendi consiguió el gol del partido: recibe de espaldas, media vuelta y zurriagazo. Cinco a uno y al descanso.

La segunda parte no tuvo demasiada historia. Los goles siguieron cayendo porque había hambre atrasada: Crouch marcó de cabeza tras una jugada propia de un Eibar-Sestao en el viejo Ipurua, Evinho convirtió otros dos a pesar de su homenaje continuo al Hijo del Viento, y Cassano engordó su famélica estadística con dos goles más. Uno de ellos, mal me está decirlo, de bella factura, sobre todo por lo que supone de ruptura con un pasado turbio de alcohol, drogas y alergia al despertador que parece felizmente superado: toque sutil para marcharse del primer rival, regate al segundo y pase a la red frente al portero.

Así que diez a dos. Vayan preparando sus hojaldres el resto de equipos del grupo porque nos hemos puesto el dildo y ya no vamos a quitárnoslo.

1. El Gato. Su segundo mejor partido del año, con las cantadas marca de la casa casi ausentes. Con las redlights en la punta de los dedos.

6. Arizmendi. Cada vez más un killer. Marcó e hizo marcar. Cañonero.

8. Cassano. Entrega desmedida, esta vez con acierto. Desintoxicado.

10. Evinho. Mira si es buena persona. Aportó la clase de siempre, esta vez a velocidad de tortuga para que todos pudiéramos apreciarla mejor. Messi nonagenario.

9. Soldevilla. Sobrio partido en defensa y ataque, aunque se quedó sin mojar. Protagonista de la única trifulca del partido. Old school.

Crouch. Se vació y consiguió el primer gol de cabeza de la temporada. El sábado se brindará por esa gesta. Santillana.


Supermanager. Aun renqueante, su zurda es de lo mejor que ha visto este equipo en mucho tiempo. Gol y colocación sin despeinarse demasiado. Davor Suker.

Toquero. Su ausencia le impidió aparecer entre el balón y la portería rival cuando chutaba un compañero. Hemos dicho que le regalaremos una moto con lo que ganemos en el torneo, porque hoy es su cumpleaños. Averiado.

Apache. La versión oficial habla de que está lesionado, pero las malas lenguas le atribuyen una frase lapidaria: "Demà és a les nou? No hi aniré ni boig". Sedicioso.

Galiamin. Baja por invalidez. Godó.

23. Arandacadabra. En Brasil. Camisinha.