1. El Gato. 1 tanto encajado. Cuatro o cinco intervenciones interesantes, especialmente en un uno contra uno en la segunda parte. Me estoy pensando raparme al cero, tatuarme y darme de hostias en un cine, para meterme más en el papel. Valdesista confeso.
4. La Saeta. Flechado. Marcó el gol más rápido de la competición (10 segundos o menos) y exhibió un hambre de tantos que, seguro, acojonó al rival. Sumó otro tanto más a su casillero. En alza. Raudo goleador.
5. Metesaquer. Sigue echándole brega y arrestos al asunto. Todo un baluarte en defensa y el auténtico rey del juego subterráneo. Incluso dio una asistencia tras jugada con regate a un rival por la banda de la que el conspirador de El Gato no se acordaba. Maldinesco.
6. Arizmendi. A falta de Romário, laborioso, se encargó él de ganarse por méritos propios el premio Especial Carballo, antes Boquita Caliente. Desquició a los rivales y marcó dos goles. 'Killer' impío.
8. Cassano. Aseguraba sentirse especialmente motivado y lo demostró. Gran despliegue de juego, con dos asistencias y golazo estelar de tijera. De dibujos animados. Fino estilista.
10. Evinho. Marcó dos goles más, se afianza como máximo anotador y crack mediático de la troupe, con permiso de Cassano. Todo funciona y hasta sabe dosificarse. La afición está ahora más que contenta con su rendimiento y sólo teme que le lleguen mareantes ofertas de los rivales. Motor asesino.
16. El Carnicero de Tiananmen. En forma, se nota que el squash le sienta bien al Chino (no confundir, no confundir, que os conozco...). Solidez defensiva y una asistencia a La Saeta en su segundo tanto fueron sus grandes aportaciones. Los rivales se marcharon sin lesiones graves y la estructura del edificio no tembló. Felizmente reencontrado.
23. Uleguer. Va pillando los automatismos y el estilo de juego. Se complica menos la vida que antaño y aguanta los embites de los contrarios. Sólo falta conseguir entre todos que marque algún gol para que su felicidad sea completa. Entonado.
7. Romário Blanco. Ausente. Motivos laborales. Seguro que desde la distancia celebró los goles tanto como nosotros. Laborioso internáutico-televisivo.
9. Quini. Ausente. Según confesó, se olvidó de que había partido. La directiva no tomará medidas en reconocimiento a su trayectoria. Desmemoriado.
Pichichi.
Evinho. 6 goles.
La Saeta. 3 goles.
Arizmendi. 3 goles.
Cassano. 1 gol.
Laudrup.
Evinho. 2 asistencias.
Arizmendi. 2 asistencia.
Cassano. 2 asistencias.
Metesaquer. 1 asistencia.
El Carnicero. 1 asistencia.
El Gato? 1 asistencia?
Premios.
Maradona. Voy a dar cuatro. Porque me sale de los huevos y esto lo escribo yo. Cassano. Además del gran gol, pidió el balón y dio juego. La Saeta, por su tanto meteórico y sus ganas de aumentar el casillero hasta el último minuto. Arizmendi, por su último gol, con regate en el área y casi sin ángulo. Para acabar, Evinho, por desquiciar a los rivales y marcar dos goles. Ale, ahí queda eso.
Garrincha. Cassano. Gol espectacular de chilena, con costalazo final incluido. Esto no es Oliver y Benji y aquí sí hay gravedad, al contrario que en Japón.
Spasic. Yo se lo daría a todos los rivales. Aunque el mérito de desquiciarlos fue nuestro ;-)
Darío Silva. Para el rival que se retiró lesionado. Su ausencia, tal vez, permitió que el equipo contrario mejorara un poco su ritmo, tras cortarnos el ritmo con su interminable cambio. Tal y como empezamos, podrían haber caído cinco o seis sólo en la primera parte...
Especial Carballo. Romário, ausente, no pudo lograrlo, pero ahí estaba la conexión gallega para tomarle el relevo. Arizmendi, discutiendo casi con todo el que se le cruzó por el camino, es más que justo vencedor del galardón. Pero para llegar al rendimiento de Romário, tienes que atacar también al árbitro y al delegado. ¡¡¡¡Tú puedes!!!!
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