CAMPEONES DE LA LDM 2012-2013

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viernes, 11 de noviembre de 2011

La miseria es historia





Qué hermoso descubrir, cuatro años después, que uno puede competir contra cualqueira. El As, un equipo serio, con tres buenos jugadores y ni una sola castaña, nos habría metido no hace muchos meses un escandaloso 12-1, o un 14-1, los que les apeteciera. Pero Las dos Españas ya no son las que eran.


En el primer tiempo se aguantó el empate inicial durante un buen rato, con pocas ocasiones. Toquero protagonizó las dos acciones más destacadas del primer tiempo con dos remates bakerianos con los ojos cerrados. El primero, a la carn d'olla de un delantero que pasaba por ahí y que prosiguió el partido con un peculiar estilo locomotor. El segundo, tras asistencia de Evo, solo ante el portero, se fue al palo.


Un par de ocasiones más -Mondelo estuvo implicado- demostraron que en esta nueva era aquel equipo incapaz de nada que no fueran triunfos contra rivales menores a base de épica, apretar el culo y contraatacar. Pero no entraron y As se puso 2-0 arriba en dos acciones en que Cassano desmostró merecerse un ictus.


En el segundo tiempo, las cosas cambiaron. Una triangulación asombrosa entre Cassano, Supermanager y el Apache se saldó con gol de este último. Un golazo de los que no hace mucho sólo veíamos en la portería del Gato y en los vídeos del Brasil del '82. El rival, en una decisión estrambótica, había decidido jugar un correcalles y eso nos benefició. Sin embargo, en un exceso de entusiasmo que este cronista no se atreve a atribuir de nuevo a Cassano, el rival metió el 3-1.


Ahí se desmotró la potencia del equipo, que en una acción de Arizmendi -buen partido el suyo, sin insultos y con sólo una entrada criminal- logró el 3-2. En otra contra, y a sólo siete minutos del final, Supermanager logró el 3-3 con un chut colocado al primer palo. Cuando el partido o los puntos estaban puntos, la mala suerte se cebó con Gato Ramallets, que quedó deslumbrado en dos goles absurdos. El equipo bajó los brazos a tiempo para encajar un último gol y dejarlo en un muy decente 6-3. La miseria, señores, es historia.

El Gato. Flojo. Salvó al equipo en momentos claves pero tragó por partida doble en el tramo decisivo del partido.
Evo. Desfondado. Duró diez minutos. Descubrió tener asma, falló varios contragolpes claros y se fue para casa maldiciendo el puto calcáreo de su pie derecho.
Supermanager. Baluarte. Defendió con contundencia y se incorporó al ataque con criterio. No tuvo la ocasión de brillar en tángana alguna.
Apache. Incisivo. Marcó el gol de la mañana y lo probó en varios chutes lejanos.
Toquero. Expeditivo. Feísima su agresión testicular.
Crouch. Desafortunado. Se desmarcó como de costumbre pero no pudo finalizar las jugadas.
Cassano. Bipolar. Inspirado y participativo en ataque, decidió abandonar las tareas defensivas desde el primer minuto. Su indolencia le hizo merecedor de una espectacular pañolada.
Arizmendi. Logró un gol pero pudo hacer cuatro. Tuvo dos buienas ocasiones con 3-3 en el luminoso (¿?).

Pichichi
Evo 2
Supermanager 1
Apache 1
Arizmendi 1
Crouch 1

Asistencias
Ustedes me disculparán. Recuerdo una de Cassano, pero nos falta la del gol de Arizmendi.

viernes, 21 de octubre de 2011

Barrio


La suerte se cebó con Las Dos Españas, no se sabe aún si más rotas o más unidas que nunca tras el adiós a las armas de ETA. Sobre el césped de Back of wheel se vio una banda más desarmada todavía que la vasca. Tan sólo funcionó el brazo político de Las Dos Españas, el que elabora las jugadas, el de las buenas intenciones al defender. Todo lo contrario que el funcionariado televisivo, que, de blanco y al más puro estilo Madrid, no necesitaba demasiados segundos para acribillar al combinado amarelho. Uno, dos, tres, ¿cuatro? goles al iniciarse el partido, silenciaron a un equipo que se había presentado por primera vez con profundidad de banquillo y puntualidad. Cuentan que el número 7, que acabó con 23 puntos, pagó el desayuno al Gato después de decirle: "Jamás nadie me había tratado tan bien como tú".

Muy diferentes fueron las palabras que intercambiaron los chicos de barrio (amplia representación colomense, entre ellos un número 23 que homenajeaba a Tamudo) con Los Millonarios de Torrespaña. Ahí, en el reducto de extrarradio que resiste al otro lado del Besòs, empieza la historia que eclipsó el partido, una historia de barrio.

JP9, también conocido como el Cristiano de la Alameda, nació en octubre de 1985 en el seno de una familia tan humilde como numerosa ("el condón es de cobardes", cuentan que dijo su padre antes de sembrar cuatro semillas masculinas y una femenina en el vientre de su santa esposa). No hizo mal en procrear, pues entre las dificultades de la otrora conocida "Ciudad sin Ley" crecieron cinco universitarios muy bien dotados también para los deportes y las artes amatorias. Lo más cercano al superhombre que se ha visto fuera de la Alemania nazi brotó del Paseo de la Alameda. Pero ellos nunca perdieron la chispa de barrio.

Tras años de gimnasio, trabajos variopintos y peripecias de extrarradio, JP9 cayó en las filas de Las Dos Españas por culpa de la corrupción de un equipo que no sabía que después iba a tener que oír: "Eso os pasa por traer chavales del barrio". Fue una muestra más de la prepotencia burguesa que encendió la mecha del conflicto en Baco de Rueda. Con tres colomenses y un parado en sus filas, Las dos Españas iban a sudar hasta el final para intentar remontar el, qué sé yo, 213-0 que se imponía en el marcador.

Pero lo que no iba a permitir el Cristiano de la Alameda, pese a su espíritu conciliador (léase con ironía) y justiciero (esto es más cierto), es que le dieran una patada sin el balón de por medio con una goleada en contra en el luminoso cuando el partido encaraba la recta final. "Ah, no, se dijo", y se abalanzó sobre un pobre anciano al que rompió la cadena de plata ("para empezar no se puede jugar con cadena", le reprochó después) en una estampa tan cómica como lamentable, tumbado sobre él en el suelo con toda la intención de agredirle. Ahí se formó la tangana más grande que jamás haya visto este pacífico equipo, o al menos la más grande desde que el Romario blanco se fue del equipo para dedicarse a la descendencia. Entre el intercambio de pareceres, sin duda hay que destacar un diálogo que resume a la perfección la brecha digital, la distancia entre dos generaciones condenadas a entenderse:
- Tú cállate, calvo.
- Tengo más pelo que tú.
- Sí, en la polla.
Algunos tildaron a JP9 de "Al Capone" y cosas parecidas, pero sin duda la alusión al barrio fue la que más engrandeció a una plantilla crecida desde abajo, hecha a sí misma, o mejor dicho contrahecha a sí misma. Sin duda, "Pierluigi Collina", "el Matamoros de tve", fue el peor parado por su clasismo de etiqueta. Su reluciente y famosa coronilla corre peligro en futuros duelos. En lo que respecta al partido, a Las Dos Españas sólo les queda que tras las elecciones el cambio del ente público afecte también a su equipo de fútbol y una esperanza: que el TAS (o el tipo que tras el partido vino al bar a preguntar "quién se ha peleao") acepte estudiar la impugnación por la publicidad en la camiseta de TVE, expresamente prohibida por los nuevos estatutos de la televisión.

Resumo el uno x uno en un Lamentable generalizado (si queréis ampliar en la pieza de vestuarios), del que se salvan, por novedosos, los dos fichajes del periódico, aire fresco (supermanager de barrio y Alkiza, por ejemplo) que vendrá bien cuando el Flamengo se lleve a la tercera joya colomense del equipo.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Santiago y cierra España



Dos grandes hitos han tenido lugar en la señalada fecha del 5 de octubre de 2011. Por un lado, Doña Cayetana (o un muñeco de trapo que se le parece mucho) ha vuelto a pasar por el altar con Don Alfonso (más conocido con sobrenombres que, por decoro, no repetiremos en estas líneas). Por el otro, Las Dos Españas, o la Pinza Anti Prisa, debutó con un espectacular (bueno, o no tanto) 3-1 en la LdM ante la Xarxa, el mismo rival al que el año pasado dejamos sin posibilidad de jugar la Copa. Me temo que un día de estos nos van a hacer vudú o algo...

La cosa no pintaba bien antes de las 9.00 de la mañana. Vuestro sufrido servidor fue el primero en llegar. Cosas de los nervios. Casi no pegué ojo. Tenía una mala sensación en la boca del estómago. Evinho fue el segundo. Crouch, el tercero. Al subir a calentar, nos esperaban diez tíos perfectamente uniformados. "La que nos espera", no pude evitar pensar. Evo hasta comentó la comicidad de la situación y cómo devolvió el balón que nos pasaron para que calentaramos.

Reunión. Ganamos tiempo. Llegan Camachito, Toquero y Cassano. Atacan. Sin mucho convencimiento, pero atacan. Milagrosamente, esta vez juega El Gato, no ese tío que a veces se arrastra por Baco de Rueda. El balón, en esta ocasión, no besa sus redes. No hay manera. Encima, Crouch, tras asistencia de Toquero, con insistencia y pundonor, inaugura el marcador. El rival se mosquea. Al poco, cae el segundo, desde las bota de Evo. El rival se mosquea más. Rifan la bola. El Gato, Muy Deportivo (o Muy Deficiente, según se mire), la devuelve rápido. Cassano da la consigna necesaria. A la italiana. "¿Tenemos prisa (nunca, nunca, nunca) o qué?", espeta. El felino acata la orden. A partir de entonces, a disfrazarse de Buffon. Por una vez, no por payaso.

El duelo llega al descanso con 2-0 para Las Dos Españas. Acongojante. Somos menos, pero hemos gritado "Santiago y cierra España(s)" y a eso nos ponemos. Los rivales presionan. Tratan de ahogarnos. Pero, en una contra rápida, Evo consigue el 3-0. Todo un jarro de agua fría. Gélida, incluso diría yo. Se trata de jugar con el reloj. De que pasen los minutos. Y en eso nos ponemos. Todos, felino incluido. Recortan distancias en un córner. El Gato, incluso, se pasa de chulo en una jugada, con su mejor tío solo en sus morros. Le para el primer remate y susodicho falla el segundo. Por una vez, tiene el día. Piden penalti. La hostia sonó, sí, pero el refri no lo da. Si da una falta agónica sobre Evo, que no se transforma en gol, como algunas opciones fraguadas entre Camachito y Cassano, perfecto en defensa. Al final, para redondear su mañana soñada, servidor se casca un paradón a bocajarro, ante la incredulidad (lógico) de sus compañeros.

El refri pita. Hemos ganado. Joder, qué bien sienta empezar así la mañana. Prevaricando, tengo a bien colocar otra imagen, en recuerdo a la costumbre de Evo de colocar felinos por doquier cuando servidor, en alguna de esas raras ocasiones, no lo hacía mal del todo. Aquí abajo está. Y más abajo aún, los premios ;-)



1. El Gato. Una de las mejores actuaciones que se le recuerdan. Por poco habitual, no será glosado por los poetas. Me dan ganas de gritar "Me lo merezco" a lo Míchel. En fin ;-) Seguro.

8. Cassano. Llegó más o menos a su hora (más o menos) lo cual no deja de ser noticia, y se fajó en defensa más que correctamente, lo cual, si cabe, es aún más noticia. Sólo le faltó marcar para redondear una buena actuación.Providencial.

10. Evinho. Ya puede empezar de cierre o de lo que le salga directamente de los mismísimos. Dos goles, sin paliativos, sin remedio. Sin remordimientos (No remorse... ¿Te suena, chavalote?). Lo perdemos para los próximos dos partidos. Una lástima, pero me temo que los próximos rivales pueden con nosotros. En fin. Asesino.

23. Arandacadabra. Presión y desmarque. Le faltó sólo un poquito de acierto en algunas ocasiones para redondear un marcador que habría sido realmente de escándalo. Desafortunado.

Crouch. Abrió el marcador y se ofreció en el pase largo, cuando los contrarios más trataron de presionarnos. Y además, llegó a la hora Un ejemplo para el vestuario. Goleador.

Toquero. Imprescindible también a la hora de recibir de espaldas, asistió (más o menos) a Crouch para que abriera el luminoso, ése mismo que brilla precisamente por su ausencia. Dijo que vendría y vino. Poco más se puede pedir.Comprometido.



6. Arizmendi. Baja por motivos laborales. Enredado.

9. Soldevilla. De vacaciones. Sí, así, como suena. Mira que preferir viajar al fútbol. No es un bon dosespañolista.

Galiamin. Ausente. Motivos... Ni idea. Ausente. Desafecto.

Supermanager. Baja por lesión. Malito.



Pichichi.

Evinho. 2 goles.
Crouch. 1 gol.



Laudrup.

Toquero. 1 asistencias.

Amarillas.
No hubo.

Premios.

Maradona. Prevarico, por una vez (vale, lo he hecho más de una) y me lo autoconcedo... Confío en que no haya objeciones. Leches, por una vez que lo hago bien XD.

Garrincha. Evo, por su providencial segundo tanto, el que supuso el momentáneo 3-0. Crouch, por abrir el marcador esta temporada, se queda con un accésit.

Spasic. No sé a quién dárselo. Por ahora, desierto. Eso sí, admito sugerencias.

Darío Silva. Para Evo, por la fostia que le metieron en una de las últimas jugadas. Ésa en la que, según Crouch, encaró la meta rival con cara de mala hostia (valga la redundancia). Accésit en este caso para el golpe de Cassano, en una acción defensiva de córner que le ennoblece.

Especial Carballo. Para Evo. Según uno de los árbitros, uno de los jugadores que más discute en la Liga. O para Gregorio. Llamarle "maricón" a Evinho, así, en todos los morros, no tiene precio.

domingo, 20 de marzo de 2011

Solde señala el camino


La épica aterrizó en Baco de Rueda. Justo cuando más la necesitábamos. Nos jugábamos la vida. Lo sabía hasta el organizador de la Liga. Allí estaban los héroes: los dos internáuticos, Arizmendi y Solde, los publicanos Evo, Crouch y Galiamin, el recobrado Cassano y servidor de ustedes.

Empezamos como todo un vendaval. Algo inédito en la campaña que ya ha acabado. Con todo, sólo un gol subió al marcador. Galiamin, lejos de usar en esta ocasión la polinha, buscó el más difícil todavía con la asistencia indirecta: tiro al palo, rebote y Arizmendi Primero, que pasaba por ahí, la enchufó en la red.

Nos fuimos 1-0 al descanso, pero si hubiera sido un 3-0 o un 4-0 tampoco habría pasado nada. El rival no parecía demasiado peligroso en ataque. Pero, nada más empezar la segunda mitad, tiro cruzado de su mejor tipo, estirada inútil del Gato y 1-1 en el inexistente luminoso de Baco de Rueda. Con todo, no hubo nerviosismo. El equipo sabía que marcaría, por mucho que el balón siguiera empeñado en no entrar. A nuestro rival, mientras, le servía el empate para jugar la Copa.

Entonces, se alzó la figura de Soldevilla. El perico informatizado forzó una falta al borde del área contraria. Su disparo, a lo gol de Koeman en Wembley, significó el definitivo 2-1 para nuestros esforzados héroes. Los contrarios trataron de anotar otra vez con todo, hasta con su portero reconvertido en rematador y con Crouch volando por los aires tras recibir una espectacular falta. Pero no lograron perforar nuestras redes. Al final, la épica estuvo a nuestro lado. Jugamos la Copa en la que, cómo no, cascamos, y de manera espectacular, si bien ahí sucedió la jugada cómica del año. 8-0 que se convierte en 8-1 a remante de Arizmendi Primero. Gritos, vítores, y una portería al suelo. Suerte que no había gasolina cerca...

Eso es todo. En unos días, a celebrarlo como Dios manda. El gallego nos espera.

1. El Gato. Presente. Poco más que decir. Aliviado.

6. Arizmendi. Segundo máximo anotador de La Banda, su sentida celebración en el último d sus tantos, de rodillas, en la Copa, compensa la falta de timing al arrancar la misma. Goleador.

8. Cassano. Superada su lesión, se reencontró con la banda en el mejor momento posible. Reencontrado.

9. Soldevilla. Se fajó y peleó hasta marcar el gol de la victoria. Esta vez, a Dios gracias, sin sacarse ningún miembro de sitio. Providencial

10. Evinho. Se encargó de conducir la mayoría de ataques, en ambos casos, cosa que pudieron atestiguar sus fostiones en las tibias. Haremos una colecta para comprarle unas espinilleras. Y un guardaespaldas. Insistente.

Galiamin. Abandonó la polinha para sumar otra asistencia más a su cuenta con una certera carambola. Acaba el año como segundo máximo asistente. Se valorará entregarle el Premio Pizarra, a la estrategia más efectiva. Stratego.

Crouch. Aportó la lucha y la brega tan necesarias para este equipo. Esta vez, pese a su insistencia, se quedó sin marcar, pero se llevó un soberano ostión que a punto estuvo de arrebatarle a Cassano el Darío Silva del año. Malherido.


7. Romario Blanco. Baja por lesión. Lesionado.

23. Arandacadabra. Baja por motivos laborales. Desterrado.

Toquero. Baja por motivos personales. Una gripe, creo, le obligó a enfrentarse a las agujas. Analizado.

Munitis. Baja por ? Sin justificante.


Pichichi.

Evinho. 14 goles.
Arizmendi. 9 goles.
Arandacadabra. 5 goles.
Crouch. 3 goles.
Galiamin. 3 goles.
Cassano. 2 goles.
Toquero. 2 goles.
Munitis. 2 goles.
Soldevilla. 2 goles.
Propia puerta. 1 gol.


Laudrup.

Evinho. 10 asistencias.
Galiamin. 7 asistencias.
Arizmendi. 3 asistencias.
Toquero. 3 asistencias.
Soldevilla. 2 asistencias.
Arandacadabra. 2 asistencias.
Arizmendi Segundo. 1 asistencia.
Cassano. 1 asistencia.


Amarillas.
Soldevilla, por su heroismo al inteceptar un balón saliendo desde el banquillo ante RTV L'H.

Premios.

Maradona. Soldevilla, por conducirnos a la Copa con un certero disparo de falta.

Garrincha. Arizmendi, por marcar el gol que acabó con la celebración más cómica de la historia de la LdM.

Spasic. Para el árbitro. En el Especial Carballo aclararemos los motivos

Darío Silva. Para Crouch. La soberana contusión que mostraba su tibia así lo atestigua. Tiene que ver con el premio Spasic y el especial Carballo.

Especial Carballo. Para un guerrillero de la Xarxa. "¿Qué ha pitado?", asegura Evo que le preguntó tras la espectacular falta sobre Crouch. "Falta", dijo Evinho categórico. "Vete a saber, con este árbitro...", le contestó el interfecto. Impagable.

Eso es todo por esta temporada.

Hasta la que viene.


sábado, 5 de marzo de 2011

La Copa es posible


Parecía imposible. Un milagro. Pero sí. Al final, dependemos de nosotros mismos para meternos otro año en la Copa. Nos jugaremos el todo por el todo el 11 de marzo, ante un rival, la Xarxa, que sólo ha ganado también un partido. Marcan menos goles que nosotros (llevan 17, nosotros 18), pero son mucho más sólidos atrás (14 goles menos encajados, 32 por 46), si bien no sé cuántos los han jugado con un tío menos, sin cambios, etc, etc, etc.

En fin, a lo que íbamos. Tocaba duelo con un rival que siempre nos ha ganado. Otra vez, justos de efectivos. Arizmendi, afortunadamente, reclutó a su hermano, bautizado desde aquí como Arizmendi Segundo (como en los Larraínzar, como en los Ablanedo, como en tantas y tantas otras ilustres sagas futboleras). Aportó toque y criterio con el esférico. Además de brega.

Empezamos mal, por detrás en el luminoso. Y así llegamos al descanso. Pero entonces se alzó la figura de Galiamin. Aún no había marcado con La Banda, y se desquitó con un hat trick que catapultó al equipo hacia el triunfo. Es más. Incluso se ha estrenado como asistente este año. Evo, tras la Polinha (zambombazo al segundo palo en un córner y que sea lo que Dios quiera) y Crouch remataron la faena. Los rivales, de falta directa, recortaron distancias al filo del silbato final.

Ganamos. Al fin. La derrota contra Gol T del miércoles, por habitual, desde luego, no merece ni comentario. Saboreemos las mieles del triunfo. Nos lo merecemos.


1. El Gato. Con la buena labor defensiva del equipo, apenas tuve trabajo. Mejor así. Arropado.

6. Arizmendi. Al fin pudo campar a sus anchas por Baco de Rueda. Y, además, incorporo un fichaje más que interesante para la troupe. Busco el gol con ahínco, pero esta vez le faltó suerte. Aún así, sigue segundo en la tabla y parece poco probable que le arrebaten la Bota de Plata. Reencontrado.

10. Evinho. Además de juego, aportó las claves necesarias desde el banquillo para darle la vuelta al marcador inicialmente adverso. Inspirador.

Galiamin. Estelar. Estrenó su cuenta anotadora con un hat trick digno del mejor... del mejor.... ¿Alguién me dice un gran crack del Espanyol? ¿Nadie? Goleador.

Crouch. Esforzado, vio al final recompensados sus insistentes intentos (varios palos lo atestiguan) con las mieles del gol. Bregador.

Arizmendi Segundo. Además de aire para la casi siempre extenuada banda (empezar con cuatro o sin cambios es lo que tiene), aportó toque y salida de balón. Y, hacia al final, las tanganas que tanto echábamos de menos sin Romario. Revitalizador.



7. Romario Blanco. Baja por lesión. Lesionado.

8. Cassano. Baja por lesión. Lesionado.

9. Soldevilla. Baja por motivos laborales. Laborioso.

23. Arandacadabra. Baja por motivos laborales. Desterrado.

Toquero. Baja por motivos personales. Carnavalero Romano.

Munitis. Baja por lesión. Lesionado.


Pichichi.

Evinho. 14 goles.
Arizmendi. 7 goles.
Arandacadabra. 5 goles.
Crouch. 3 goles.
Galiamin. 3 goles.
Cassano. 2 goles.
Toquero. 2 goles.
Munitis. 2 goles.
Soldevilla. 1 gol.
Propia puerta. 1 gol.


Laudrup.

Evinho. 9 asistencias.
Galiamin. 6 asistencias.
Arizmendi. 3 asistencias.
Toquero. 3 asistencias.
Arandacadabra. 2 asistencias.
Arizmendi Segundo. 1 asistencia.
Cassano. 1 asistencia.
Soldevilla. 1 asistencia.


Amarillas.
Soldevilla, por su heroismo al inteceptar un balón saliendo desde el banquillo ante RTV L'H.


miércoles, 2 de marzo de 2011

¡Renace la esperanza!





Sí señores: un fichaje de esta gloriosa secretaría técnica hace pensar que existe un futuro mejor, que la derrota no es el único camino transitable. Brais, a quien yo bautizaría ya como Munitis -jugó en el Depor, no? Pues hala!- nos demostró que el PAP puede hacer algo más que tirar contragolpes suicidas.



El partido, por lo demás, no tuvo historia: a la media parte llegamos algo así como 3-2 abajo y al final perdimos 9-5 contra un rival de mucha calidad, El Nou Esportiu, de quien diría que llegó a ganar una Liga o una Copa un par de años atrás. Pero nuestro gallego pequeño -sabe Dios si será el hermano pequeño de Arizmendi- promete muchas matinales gloriosas. De hecho, se niega a la idea de que no disputemos la Copa, algo que probablemente ya está sentenciado calculadora en mano.



Goles:

Evinho. 12 goles. (2)
Arizmendi. 7 goles.
Arandacadabra. 5 goles.
Cassano. 2 goles.
Crouch. 2 goles.
Toquero. 2 goles. (1)
Munitis. 2 goles. (2)
Soldevilla. 1 gol.








Asistencias






Evinho. 9 asistencias. (2)
Toquero. 3 asistencias. (2)
Galiamin. 3 asistencias.
Arandacadabra. 2 asistencias.
Arizmendi. 2 asistencias.
Cassano. 1 asistencia.
Soldevilla. 1 asistencia.





A destacar: sí señores, fuimos cinco, un equipo como ordena el Altísimo. Y desde el primer minuto. También tiramos algún contragolpe digno y El Gato paró lo suyo a pesar de su interminable mantra fúnebre. Cordero, baluarte, man of the match junto con Munitis, que se lleva también el Darío Silva tras perder una uña.

jueves, 24 de febrero de 2011

Esto se hunde


Dos partidos más, dos derrotas. Lógico, teniendo en cuenta que empezamos con uno menos en ambos casos. Una, por 0-4. La otra, por 3-8. Se nos acumulan las bajas. Romario, retirado. Hasta el tío de la Liga me pregunto por él. "Hace mucho que no lo veo", me dijo. Cassano, lesionado. Y Arandacadabra, en la capital. Suerte que ya falta poco para la cena.

Con dos derrotas, no hay demasiadas ganas de escribir, así que sólo actualizaré las estadísticas.

Pichichi.
Evinho. 10 goles.
Arizmendi. 7 goles.
Arandacadabra. 5 goles.
Cassano. 2 goles.
Crouch. 2 goles.
Soldevilla. 1 gol.
Toquero. 1 gol.

Laudrup.
Evinho. 7 asistencias.
Arandacadabra. 2 asistencias.
Arizmendi. 2 asistencias.
Galiamin. 3 asistencias.
Cassano. 1 asistencia.
Toquero. 1 asistencia.
Soldevilla. 1 asistencia.

Amarillas.
Soldevilla, por su heroismo al inteceptar un balón saliendo desde el banquillo ante RTV L'H.