Fue un partidazo. Así, sin paños calientes. Y de los gordos. Ante un rival que, históricamente, siempre nos había derrotado. Aunque, a decir verdad, no recordaba haber visto antes a ninguno de sus jugadores. Nuestro triunfo fue épico. Sobre todo, porque fue sobre la bocina, y ante un contrario al que no le importó recurrir a artes poco deportivas en su afán de ganar. El Karma, a veces, te la devuelve y sonríe a quien se lo merece. Ni más, ni menos.
Empezamos de manera fulgurante. Casi, bestial. En nada, ganábamos por 3-0, después de que Arizmendi transformara un penalti por mano del rival y de que Supermánager, en dos ocasiones, no faltara a su cita con el gol. Defensivamente, amarramos. Tanto, que nos marchamos al descanso con un más que merecido 3-1.
El 3-2 llegó tras falta al portero. Lo juro. Las malas artes de las que hablaba hace un rato. Un espigado rival se me pone delante, me empuja y su colega marca de falta. De nada sirvió que le dijera al árbitro (otro novato, por cierto) lo que había ocurrido. En la siguiente jugada, no me quedé atrás. Si él empujaba, yo le metía el hombro sin arrugarme. Efectivamente, me sacaba bastante altura, pero a fuerza y mala leche, llegado el caso, pocos me ganan... Aun así, remontaron para ponerse 3-4 en el marcador, así que recurrimos al portero jugador. Con dos cojones.
En nada, remontamos nosotros. Arizmendi, a pase de Doctor Sócrates, nuestro nuevo guardameta y Supermánager, tras asistencia de Evo, pusieron el 5-4 en el desactivado luminoso de Baco de Rueda. Los contrarios, con todo, tras una acción reclamada como falta por nuestro nuevo arquero y un penalti que, ejem, me pilló de cháchara, nos volvieron a adelantar, por 5-6. Con todo, faltaba lo mejor. La épica. La auténtica sonrisa del Karma. Y de Atenea, la diosa de la victoria. En primer lugar, Evo, tras recuperar un esférico en una gallarda y arriesgada acción, marcó el empate, el 6-6. Y Arizmendi, en el último suspiro y tras tener en la punta de la bota dos buenos balones, desató el éxtasis con el definitivo 7-6. El triunfo fue nuestro. De los héroes. Y con merecimiento.
Pichichi.
Supermánager. 17 goles.
Arizmendi. 6 goles.
Evinho. 5 goles.
Camilojota Celades. 4 goles.
Juanfran. 3 goles.
Crouch. 2 goles.
Cassano. 1 gol.
Doctor Sócrates. 1 gol.
Marujito Torres. 1 gol.
Laudrup.
Evinho. 7 asistencias.
Supermánager. 6 asistencias.
Marujito Torres. 4 asistencias.
Arizmendi. 3 asistencias.
Camilojota Celades. 3 asistencias.
Doctor Sócrates. 3 asistencias.
Cassano. 2 asistencias.
Crouch. 1 asistencia.
El No Bautizado. 1 asistencia.
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