CAMPEONES DE LA LDM 2012-2013

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martes, 22 de noviembre de 2016

And (in)Justice for All...


Aprovechando que el viernes hubo novedades metaleras en las tiendas de discos y que, efectivamente, perder contra L'Esportiu, por líderes que sean, fue toda una injusticia, he decidido titular esta humilde crónica con una especie de homenaje a una de las obras de los Dioses del Metal.

Efectivamente, perdimos. Por 4-5. Pero no lo merecimos. Ni de coña. Lo más justo, sin duda, habría sido arrancar un empate. Uno de los goles, por cierto, los marcó un heroico Crouch, a quien la juerga nocturna no le arrebató su olfato ante la meta rival. Galiamín y Doctor Sócrates, en cambio, cayeron en el otro campo de batalla en el que mejor se defiende este equipo, la barra de un bar. De hecho, los temores por el estado físico/etílico del perico tuvieron en vilo a la banda durante un buen rato... Muchos temían que, efectivamente, estuviera buscando vodka en Leningrado...

Crouch marcó el segundo tanto, tras una gran asistencia de Camilojota Celades desde la banda. De saque de banda, de hecho. Antes, el propio Camilojota había inaugurado el marcador a pase de Evo. Efectivamente, amigos. Nos pusimos 2-0 por delante. Y ante un equipo que no jugaba mal. Lo chungo fue que, después de que se pusieran 2-1 y tras un ataque que pudo ser el 3-1, nos jodieron a la contra con el 2-2, en un tiro en el que vuestro felino servidor no estuvo precisamente sembrado.

En la segunda parte, las cosas se pusieron jodidas. Dos veces se adelantaron, pero otras dos remontamos, gracias a sendos tantos de Supermánager, de nuevo enrachado ante la meta rival, tras sendas asistencias también de Evinho. Joder, hasta pudimos ponernos por delante... Nos faltó puntería. Y al Gato, de nuevo, acierto, por mucho que me jugara el tipo (con dos cojones) en una doble parada en la que, si el segundo disparo me da en todo el careto, me sacan de allí en UVI móvil... Nos pusimos 4-4 a nada para el final, pero ellos, en un córner, gracias a su tío alto (los que suelen putearme, tanto en las discotecas, léase El Alto del Karma, como en los terrenos de juego, con tantos y tantos ejemplos) acertó a batirnos con un remate de cabeza picado al suelo.

No pudo ser. Rozamos la machada, pero se nos escapó de las yemas de los dedos. Vendrán tiempos mejores. Ni que sean sólo en el mítico gallego de las cenas.


Pichichi

Supermánager. 6 goles.
Juanfran. 3 goles.
Camilojota Celades. 2 goles.
Arizmendi. 1 gol.
Crouch. 1 gol.
Evinho. 1 gol.


Laudrup.

Evinho. 4 asistencias.
Arizmendi. 2 asistencias.
Camilojota Celades. 2 asistencias.
Marujito Torres. 2 asistencias.
Supermánager. 1 asistencia.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Una hostia, un puñetazo en la mesa y un hostión



El título lo dice todo. Empezamos perdiendo, por 5-1, contra un rival que luego le cascó ocho nada más y nada menos que a Catalunya Ràdio. Una hostia, pero flojita. Claro que nuestro gol, encima, se lo marcaron en propia puerta. Pero oye, la cosa estuvo competida. Y bastante, diría. Luego, contra La Xarxa, la machada la hicimos nosotros. Ganamos por 7-2, a pesar de que ellos tenían más cambios, con un juego más que interesante, me atrevería a decir. Luego, la Ser nos dio el hostión y nos bajó de nuevo al fango, con un 10-3 un tanto exagerado, para mi gusto. No creo que le perdiéramos tanto la cara al partido. Cabe señalar que, tras los dos primeros entorchados, los postpartidos fueron de alto octanaje espirituoso. Por número, no por graduación de las bebidas, quiero aclarar. Sobre todo, el primero de ellos. Todos nos fuimos con algo más que el puntillo, me temo.

Pero hablemos de cosas alegres. Del 7-2, para ser más exactos. Éramos solo seis tipos: servidor, Evinho, Supermánager, Juanfran, Camilojota y Arizmendi. Ellos, lo menos ocho o nueve. Pero oye, ganamos, con una exhibición de Juanfran (con hat trick incluido) y alguna que otra destacable intevención gatuna. Para una vez que puedo, me pavoneo. Dos, con 0-0. La primera, un uno contra uno en el que me planté delante del contrario y le empequeñecí la portería. La otra, en un disparo a bocajarro en el que, por una vez, sí exhibí reflejos felinos. Dos más, con 2-1. Una, jugándome el tipo y cayendo al suelo cual torre gemela, pero evitando que el balón entrara y otra con menos carga épica, seguramente, pero igual de determinante.

Jugamos bien. Transiciones rápidas, toque. Evo, Arizmendi, Supermánager y Camilojota (el día que tenga que explicarle el origen de su apodo, va a flipar... pero peor putada le hicimos a Jesús Mariano Barthez, a quien mando un abrazo desde aquí por si nos está leyendo) se sumaron a nuestro auténtico festín goleador, festín que contó con la participación de todos los jugadores de campo, menos el MVP del duelo, en la faceta de asistentes.

Del tropiezo (o caída en barrena, mejor dicho) contra la Ser, hay poco que decir. Supermánager fue quien se llevó en esta ocasión un hat trick, con dos asistencias de Marujito Torres y una de Arizmendi, y vuestro gatuno amigo combinó alguna que otra buena parada (les salvé siete u ocho, creo, o puede que lo que me fumé después no fuera tabaco...) con fallos en por lo menos tres disparos rivales que no deberían haber entrado... La historia de siempre, vamos. Pero, insisto, nos divertimos. Tanto en la pista como en el bar. Así que las cenas (ya cuento con que haremos dos, como mínimo) serán, por supuesto, épicas. Cómo no iban a serlo...


Pichichi

Supermánager. 4 goles.
Juanfran. 3 goles.
Arizmendi. 1 gol.
Camilojota Celades. 1 gol.
Evinho. 1 goles.


Laudrup.

Arizmendi. 2 asistencias.
Marujito Torres. 2 asistencias.
Camilojota Celades. 1 asistencia.
Evinho. 1 asistencia.
Supermánager. 1 asistencia.