CAMPEONES DE LA LDM 2012-2013

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lunes, 19 de enero de 2015

La maldición del "blue monday"


Me gustaría escribir que Doña Suerte, por fin, volvió a dedicarnos la más luminosa de sus sonrisas. Pero no. Aparte de ser una puta (a veces), parece que también es vengativa. Igual nos ha pasado factura por los exabruptos que le dediqué desde estas líneas. Bueno, más o menos. Por increíble que parezca, hemos acabado perdiendo contra La Xarxa de TV Locals en el último minuto. Y por 0-1. La fortuna me ha acompañado en la mayoría de las acciones que iban a portería (en una también la velocidad, en una salida kamikaze, quién iba a decirlo) y el equipo, con Evo a la cabeza, se ha dedicado a sacar también un montón de ocasiones rivales. No obstante, la más importante, la que debería haber parado para salvar por lo menos un punto, acabó besando nuestras redes. Y yo el poste, dicho sea de paso. De nada sirvió cruzarme a la desesperada. Mi intento fue tan infructuoso como nuestras llegadas a las inmediaciones del área rival. Y eso que, por el despliegue de la primera parte, todo parecía indicar que el primer gol, o incluso los primeros goles, caerían de nuestro lado.

Vamos a tirar de nuevo tópico para explicar la derrota. Además de la mala uva que, al menos por el momento, está teniendo Doña Suerte, se da la circunstancia de haber tenido que jugar no sólo en lunes a primera hora de la mañana, cabrón ya de por sí mismo, sino encima en el peor lunes del año, al que, según parece, llaman "blue monday". Eso explicaría el frío (La Nevera de Baco de Rueda al fin hizo honor a su nombre, amigos), la puñetera lluvia, capaz de convertir la cancha en una pista de patinaje, no sólo por las goteras, sino también por la humedad reinante en el ambiente (esto, con parquet, no pasaría, creo) y la retahíla de catastróficas (o casi) desdichas que nos ha acompañado. Soldevilla, Galiamín y Crouch, por diversos motivos, no pudieron acudir. Malos augurios. Ocasiones desaprovechadas al margen, la primera señal de la futurible debacle ha sido que Cassano, luciendo las que Supermánager bautizaría como "Munich Cassano" (zapatillas de calle, dado que se había dejado las botas) se lesionara en la primera acción del duelo y se viera obligado a ver el choque desde el banquillo, por mucho que tratara poco después de forzar un poco.

Marujito Torres, mientras, también en la primera parte, se dio un tremebundo fostión con el suelo e incluso llevó a propios y extraños a temer por su integridad física. Y Evo, ya en la segunda mitad, se llevó también por su parte un golpe morrocotudo en toda la rodilla en una nueva caída que le obligó a dejar momentáneamante el terreno de juego. Tampoco estuvo afortunado Arizmendi. En su caso, por el paréntesis (breve, a buen seguro) que ha experimentado su idilio con el gol. No todo fue negativo, desde luego. Toquero, por ejemplo, se marcó un caño para irse del rival, además de aportar su habitual despliegue físico en tareas defensivas. Ellos, los rivales, en la segunda parte llegaron más y mejor. Supermánager terció que, tal vez, deberíamos haber ganado el primero y que posiblemente la derrota en este era más justa. Puede ser. Lo malo es que, con tanta pelea, yo creo que nos merecíamos al menos el empate inédito, un 0-0 con recuerdo de añejas apuestas con reminiscencias más o menos lobunas.

Ahora, toca descansar hasta el día 2 de febrero. Confíemos en olvidarnos entonces de una vez de maldiciones y desdenes.


Pichichi.

Arizmendi. 11 goles.
Evinho. 4 goles.
Soldevilla. 3 goles.
Cassano. 2 goles.
Galiamín. 2 goles.
Supermánager. 2 goles.
Arizmendi II. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Ravanelli. 1 gol.

Laudrup.

Evinho. 10 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Supermánager. 3 asistencias.
Arizmendi. 2 asistencias.
Galiamín. 2 asistencias.
Martín Palermo. 1 asistencia.
Marujito Torres. 1 asistencia.

viernes, 16 de enero de 2015

Doña Suerte es una puta (a veces)


Doña Suerte es una puta. A veces. En ocasiones, te muestra su más luminosa sonrisa, como en la campaña en la que nos proclamamos campeones, hace casi ya dos años. En otras, en cambio, te da la espalda, desdeñosa. El partido contra La Xarxa FC, la antigua Com, es una de las mejores pruebas de ello. Dominamos y merecimos ganar, pero al final firmamos un empate por 4-4.

La llegada al pabellón fue casi como la vuelta al cole. Por una vez, se reunió todo el equipo, con la ya sabida ausencia de Palermo, laboriosamente secuestrado, pero que se muere de ganas por volver a vestirse de corto en cuanto el destino se lo permita. La cita en la nevera de Baco de Rueda fue multitudinaria. Allí estaban servidor de ustedes, El Gato, así como Arizmendi, Cassano, Soldevilla, Galiamín, Supermánager, Evo, Crouch, felizmente recobrado de sus problemas físicos, Marujito Torres, Toquero... Incluso hizo acto de presencia El Ángel Leñador, ahora refugiado en México tras su paso por la China popular, quien se encargó de defender el marco de Las Dos Españas en la segunda mitad.

Lo de la mala leche de Doña Suerte empezó para El Carnicero ya antes del partido. Nos jugamos con una moneda quién empezaba el duelo y resulté agraciado. La perfecta labor defensiva propia y la falta de ideas de los rivales en ataque permitió que apenas chutaran un par de veces con peligro sobre nuestro marco. Nosotros, en cambio, nos adelantamos en el marcador, en una jugada en la que Arizmendi recuperó el balón y combinó con Evo para anotar el primero de sus tres goles de la mañana. Según señaló el propio Evo, el más celebrado de nuestra historia, con seis tíos en el banquillo. Aunque, a mi humilde entender, más estallido hubo en el 4-4 contra la Ser de hace dos años, aquel glorioso empate que nos dio el título y que en esta ocasión, a pesar de ser el mismo resultado, nos supo realmente a poco.

Llegamos al descanso con 1-0 y el Ángel Leñador saltó al campo. Los rivales empataron, tras una acción de falta en la que el atacante contrario se quedó solo y envió el balón al fondo de las mallas, una de las jugadas más jodidas para los porteros. No obstante, volvimos a marcharnos en el luminoso. Supermánager asistió a Arizmendi y éste marcó el 2-1. De nuevo, llegó el empate para nuestros rivales, en una jugada embarullada. Y de nuevo, cómo no. volvimos a escaparnos, con el tercer tanto de Arizmendi, de nuevo a pase de Supermánager, y el de Evo, tras recuperación en un córner.

A seis minutos para el final, íbamos 4-2. Llegó otra acción llena de rebotes y el balón, llorando, cruzó nuestra línea de gol para dar paso al 4-3. En los instantes finales, un penalti por mano involuntaria de Crouch les dio el 4-4 definitivo y todo un alegrón, representado alegóricamente (más o menos) sobre estas líneas. Protestarlo todo tiene premio. Sobre todo, porque ésa era nuestra quinta falta, tras darles el refri una que no era ni de coña. En cuanto a la claridad del penalti, si no hay voluntariedad... No sé... Eso sí, Crouch recordó que a él lo tiraron al suelo en el área rival en la primera parte y ahí no pasó nada... En fin.

Las cosas pudieron ser incluso peores. Podríamos haber perdido el entorchado. Pero, hacia el final, se ve que Doña Suerte decidió dejar de darnos la espalda y sonreírnos un poco. Esperemos que su sonrisa se mantenga de aquí al final de la temporada.


Pichichi.

Arizmendi. 11 goles.
Evinho. 4 goles.
Soldevilla. 3 goles.
Cassano. 2 goles.
Galiamín. 2 goles.
Supermánager. 2 goles.
Arizmendi II. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Ravanelli. 1 gol.

Laudrup.

Evinho. 10 asistencias.
Soldevilla. 3 asistencias.
Supermánager. 3 asistencias.
Arizmendi. 2 asistencias.
Galiamín. 2 asistencias.
Martín Palermo. 1 asistencia.
Marujito Torres. 1 asistencia.