La gloriosa temporada 2012-2013 de Las Dos Españas halló un abrupto fin en los cuartos de final de la Copa. Allí, GolTv, el campéon de Segunda (no sé cómo cojones acabaron allí, visto cómo jugaban) eliminó a nuestros esforzados gladiadores con un 5-7 final que, para nada, refleja la lucha y la pelea que, una vez más, escribió sobre el terreno de juego un equipo de leyenda.
Pese al breve retorno del No Bautizado, con las ausencias de Soldevilla, esparciendo su simiente entre teutonas en las Baleares, y Toquero, laborioso, y a la presencia en el banquillo de Supermánager, quien no quiso perderse el choque a pesar de su lesión, los campeones intergalácticos no sumaron una nueva muesca a su revólver, a pesar de ponerse en ventaja en el marcador tras tanto de Arizmendi, perfectamente asistido por Evo. Los rivales llegaban una y otra vez, pero Palermo se las arreglaba para dejar su marco a cero. Casi, hasta el final del primer tiempo. Dos zarpazos permietieron a los contrarios llegar con la ventaja de un tanto al descanso.
La debacle se produjo nada más iniciarse el segundo periodo. En apenas cinco minutos, los contrarios se pusieron con una clarísima ventaja en el marcador: 1-6. El bueno de Arizmendi hasta pensó en arrojar la toalla y marcharse para hacer unos recados. Luego, en el vestuario, ya maldeciría su falta de fe. Lo que pasó fue tan épico como la reacción ante la Ser en nuestro duelo más decisivo. Y eso que no estaba Toquero para abroncarnos desde la banda. Con tantos de Cassano, de Crouch, hasta del desconfiado Arizmendi y un zapatazo de falta brutal del No Bautizado, ejectuado en plan balonmano (salgo, marco y vuelvo al banquillo) nos pusimos 5-6 a nada para el final, con Palermo actuando como portero-jugador.
Los rivales se pusieron nerviosos. Mucho. Es más. Llegaron a mostrarse hasta bordes. Si tuviéramos otro carácter, habríamos acabado a hostias. Pero no somos así. Jugamos, nos divertimos y peleamos hasta el final. Por eso hemos ganado la Liga. Por eso se los pusimos por corbata. Y eso que los árbitros no concedieron un más que posible penalti sobre Crouch, triunfal copichichi, que el santandreuenc de adopción negaba como tal al final del duelo. Aun así, podrían haberlo pitado. Lo aseguro. A nada para el silbato final, y con todo el equipo volcado en ataque, llegó el tanto de la tranquilidad para los rivales. En justicia, hay que reconocer que jugaron mejor y que merecieron el triunfo. Ya tendremos la revancha la temporada que viene.
"Felicidades por la gran temporada que habéis hecho. Vuestra reacción ha sido increíble. Con 1-6, mucha gente baja los brazos, pero vosotros lo habéis tenido allí", nos dijo el árbitro principal tras el duelo. Sí, somos grandes. Hemos hecho historia. Y hasta hemos superado a La Roja de aquellos tiempos pretéritos, esa que caía una y otra vez en octavos. Nosotros, por lo menos, llegamos a cuartos. Y, qué coño, somos los vigentes campeones de Liga. Eso hay que volver a celebrarlo, ¿no? Y que sea como en la última celebración, como en los partidos: dándolo todo hasta el final. Como una manada de lobos hambrientos de sangre.
Ya lo saben
Siempre a sus pies.
El Gato.
Pichichi.
Crouch. 18 goles.
Evinho. 18 goles.
Arizmendi. 14 goles.
Cassano. 10 goles.
Supermánager. 9 goles.
Soldevilla. 5 goles.
Arizmendi. 14 goles.
Cassano. 10 goles.
Supermánager. 9 goles.
Soldevilla. 5 goles.
Galiamin. 4 goles.
El No Bautizado. 1 gol.
El No Bautizado. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Toquero. 1 gol.
Toquero. 1 gol.
Laudrup.
Cassano. 18 asistencias.
Evinho. 13 asistencias.
Supermánager. 12 asistencias.
Arizmendi. 6 asistencias.
Soldevilla. 5 asistencias.
Toquero. 5 asistencias.
Galiamin. 3 asistencias.
Crouch. 2 asistencias.
Martín Palermo. 2 asistencias.