CAMPEONES DE LA LDM 2012-2013

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lunes, 28 de noviembre de 2011

Con hambre, pero en el pozo





Baco de Rueda empieza a ser un profundo pozo para las Dos Españas, que sólo halla salida a su depresión con el almuerzo. A esas horas sigue incólume la concordia, pero empieza a distinguirse ya la necesidad de alcohol. Un conocido remedio a la impotencia, que ayer hizo acto de presencia tras otra derrota ante un rival de discretas condiciones, la Com, pero que hundió un poco más a un equipo que no alcanza a encontrar la puerta necesaria con la misma facilidad que sus adversarios.



Ni la sobria defensa que practica a ratos este equipo impidió el 5 a 3 final, en el que tuvo especial incidencia la fortuna de los radiofónicos subsidiados y los errores garrafales del colegiado. Esos dos factores, descontadas las lesiones y las ausencias clásicas, impidieron un resultado más equilibrado que hubiera descrito con mayor rigor la lógica previa del encuentro. Más si cabe después de que OMS avanzase al equipo a los pocos minutos con un cóctel de osadía, combinación y potencia que sobrepasó al guardameta contrario con una ajustada pelota al primer palo, previa habilitación de pared de un hábil Arizmendi. A ese inicio le falló la consistencia y la COM empató y se avanzó siempre con chuts alejados que Gato sólo pudo coger de las redes. Dominaba el tres a uno cuando Soldevilla y Arizmendi volvieron a jugar de ilusión para subir el segundo al marcador. Pase-chut de Soldevilla desde el tercio defensivo que Arizmendi, cercado por dos defensas, acierta a tocar milimétricamente con la goma de su bota lo justo para desviar y descolocar al portero.



La esperanza del gol se esfumó al poco con un gol ajustado desde el extremo del ancho y ágil Gigante. En ese momento las miradas hicieron poco más que caer al suelo para ya no recuperarse. Sólo un capricho que la diosa Fortuna regaló a Soldevilla permitió el tercer gol de Las Dos Españas. Otro chut desde zona defensiva que entró en la portería rival acompañado por las miradas extrañas de compañeros, rivales e infantes. Nadie supo del artefacto, muerto e inofensivo. El vecindario todavía habla de ese gol. Y nadie recuerda el 5-3 definitivo. Sólo la anotación en el acta del partido de un colegiado que se negó a conceder la ley de la ventaja a un Oms que había recibido antes de zafarse 1.500 moratones. Otra oportunidad de gol. Pero a esas horas, Fortuna ya le hincaba el diente al bocata de lomo adobado.


Gato. Desacertado. La distancia continúa confundiéndolo. Volvió a ser víctima de la mayoría de disparos de los contrincantes.


Arizmendi. Vivo. Su participación en los goles (incluso su mirada durante el tercero) fue indispensable para mantener la dignidad del equipo, pero en determinados momentos amasó en exceso el balón.


Soldevilla. Referente. Se echó el equipo a sus espaldas, pero no obtuvo la respuesta necesaria. Seguro en defensa y profuso en ataque.


Evinho. Lastimado. La calidad le permite dar un plus a pesar de su lesión, pero se nota que está tocado. No jugó demasiado.


Crouch. Impotente. Volvió a dejarse las canicas, pero esta vez sin suerte. Desmarques sin premio.


Toquero. Defensa y punto. Volvió a mostrar, a la par, aptitudes defensivas e invisibilidad ofensiva.


Bombero Torero. Se sumó al esfuerzo colectivo con ilusión y acabó como todos. Comiendo.

Pichichi.


Arizmendi. 4 goles.


Evinho. 3 goles.


Soldevilla. 2 goles


Supermanager. 1 gol.


Apache. 1 gol.


Crouch. 1 gol.




Laudrup.

Cassano. 3 asistencias.
Toquero. 1 asistencia.
Evinho. 1 asistencia.
Supermanager. 1 asistencia.
Arizmendi. 1 asistencia

sábado, 26 de noviembre de 2011

Crueldad Duradera

Es nuestro destino. Cruel, pero el nuestro. Cuando tenemos buenos mimbres, es cuando más se ceba la diosa Fortuna con nosotros. Coge la venda de la Justicia y ciega con ella tanto a El Gato (como de costumbre) como a sus compañeros en ataque. Nos marcan y no marcamos. Dita sea.

Tras las debacles por no presentarnos (éramos dos y portero al final) contra Ona (7-0) y la presentándonos contra El9 (tres y portero), caímos de nuevo, esta vez contra RAC1. Un ajustadísimo 4-3 que, en mi humíldisima (e interesadísima) opinión, no hace justicia a los méritos que acumulamos sobre el parqué (o el cemento, o la mierda que sea eso en lo que jugamos en Baco de Rueda... Por cierto, quema hasta con rodilleras).

Empezamos el duelo con poca puntería y con la lesión de Supermánager, que se resintió de sus problemas en el gemelo izquierdo. En un córner, se adelantaron los rivales. Volvieron a hacerlo en una jugada en la que servidor no estuvo correcto. Si no recuerdo mal, recortamos poco antes con el primer tanto de la mañana de Arizmendi. No obstante, nos marchamos 3-1 al descanso. Eso sí, multitud de balones se negaron a traspasar la línea de gol de la meta rival.

Tras el descanso, nos pusimos 3-2... Sólo para que acto seguido los contrarios se pusieran uno por arriba en jugada de uno contra uno, valga la redundancia. Una suerte en la que últimamente no ando tan fino como solía. Evo, pese a sus problemas físicos, acabó por no poder evitar la tentación (y las peticiones) para meterse en el fango. Marcó y salvó a vuestro sufrido servidor en una ocasión que veía dentro.

El refri, por cierto desastroso, se comió una posible falta sobre mi persona en el 2-0. Vamos, si se lo hago yo al otro me pita penalti. El chaval hasta me pidió disculpas después del duelo. Después, nos dio como falta indirecta una cesión (¿no era saque de banda?) y no me pitó falta al lanzarme al suelo fuera del área... Claro que no busqué el pie del rival, sino interceptar su remate, con lo cual igual esto último lo hizo bien... Vaya usted a saber... También hubo un penalti sobre Evo, en el último suspiro, que el muy mamón no quiso conceder... A pesar del ruido de la hostia. Ver para creer.

En fin, se acaba el año. El 28 de noviembre es nuestro último duelo de la primera fase. A ver cómo va.

1. El Gato. A pesar de alguna parada interesante, no mostró sus mejores bazas en el uno contra uno. Desacertado.

6. Arizmendi. El internáutico conmemoró su regreso a las pistas con dos tantos, pero le faltó acierto para convertir alguna ocasión más. Matador.

8. Cassano. Sus mañanas futbolísticas de sobe son ya del todo parte de la historia. O eso parece. Asistió a Arizmendi en uno de sus tantos y vio como Toquero evitaba que un par de sus remates subieran también al luminoso. Afianzado.

10. Evinho. Pese a estar lesionado, según confesó el propio interesado con "maldita alergia al fútbol", marcó un gol, dio el pase de otro y evitó un tanto rival in extremis, con el Gato otra vez por los suelos (físicamente, además de su moral). Kamikaze.

Toquero. Fajado en tareas defensivas, se extrapoló en sus funciones e incluso se las llevó al área contraria. Según confesó, le quitó dos goles casi cantados a Cassano. Encima, vio como un balón se estrellaba en el larguero tras rematarlo de cabeza y acabó besando la línea. Cassano pidió gol. Sin convencimiento y por si acaso. Muralla.

Apache. Aporta uno contra uno y buscó el remate desde fuera del área. Sin fortuna. Esperemos que no se desmoralice con la pobre clasificación que lleva un equipo que (valga la inmodestia) merece mucho más. Destacado.

Supermanager. Renunció a salir de juega la noche antes (con dos cojones), lo que demuestra su intachable compromiso con el equipo. Por ello, desde aquí reclamo desde ya para su persona el Premio al Compromiso del año, ex aequo con Evo. La lástima fue que se lesionara nada más empezar el duelo. Como Jari. Se pierde el último choque del año. Alitmanado.



9. Soldevilla. Baja por motivos laborales. Enredado.

Crouch. De viaje. Desplazado.

Galiamin. Baja por lesión. Descoyuntado.

23. Arandacadabra. En Brasil. Deportado.



Pichichi.

Evinho. 3 goles.
Arizmendi. 3 goles.
Supermanager. 1 gol.
Apache. 1 gol.
Crouch.
1 gol.



Laudrup.

Cassano. 3 asistencias.
Toquero. 1 asistencia.
Evinho. 1 asistencia.
Supermanager. 1 asistencia.

viernes, 11 de noviembre de 2011

La miseria es historia





Qué hermoso descubrir, cuatro años después, que uno puede competir contra cualqueira. El As, un equipo serio, con tres buenos jugadores y ni una sola castaña, nos habría metido no hace muchos meses un escandaloso 12-1, o un 14-1, los que les apeteciera. Pero Las dos Españas ya no son las que eran.


En el primer tiempo se aguantó el empate inicial durante un buen rato, con pocas ocasiones. Toquero protagonizó las dos acciones más destacadas del primer tiempo con dos remates bakerianos con los ojos cerrados. El primero, a la carn d'olla de un delantero que pasaba por ahí y que prosiguió el partido con un peculiar estilo locomotor. El segundo, tras asistencia de Evo, solo ante el portero, se fue al palo.


Un par de ocasiones más -Mondelo estuvo implicado- demostraron que en esta nueva era aquel equipo incapaz de nada que no fueran triunfos contra rivales menores a base de épica, apretar el culo y contraatacar. Pero no entraron y As se puso 2-0 arriba en dos acciones en que Cassano desmostró merecerse un ictus.


En el segundo tiempo, las cosas cambiaron. Una triangulación asombrosa entre Cassano, Supermanager y el Apache se saldó con gol de este último. Un golazo de los que no hace mucho sólo veíamos en la portería del Gato y en los vídeos del Brasil del '82. El rival, en una decisión estrambótica, había decidido jugar un correcalles y eso nos benefició. Sin embargo, en un exceso de entusiasmo que este cronista no se atreve a atribuir de nuevo a Cassano, el rival metió el 3-1.


Ahí se desmotró la potencia del equipo, que en una acción de Arizmendi -buen partido el suyo, sin insultos y con sólo una entrada criminal- logró el 3-2. En otra contra, y a sólo siete minutos del final, Supermanager logró el 3-3 con un chut colocado al primer palo. Cuando el partido o los puntos estaban puntos, la mala suerte se cebó con Gato Ramallets, que quedó deslumbrado en dos goles absurdos. El equipo bajó los brazos a tiempo para encajar un último gol y dejarlo en un muy decente 6-3. La miseria, señores, es historia.

El Gato. Flojo. Salvó al equipo en momentos claves pero tragó por partida doble en el tramo decisivo del partido.
Evo. Desfondado. Duró diez minutos. Descubrió tener asma, falló varios contragolpes claros y se fue para casa maldiciendo el puto calcáreo de su pie derecho.
Supermanager. Baluarte. Defendió con contundencia y se incorporó al ataque con criterio. No tuvo la ocasión de brillar en tángana alguna.
Apache. Incisivo. Marcó el gol de la mañana y lo probó en varios chutes lejanos.
Toquero. Expeditivo. Feísima su agresión testicular.
Crouch. Desafortunado. Se desmarcó como de costumbre pero no pudo finalizar las jugadas.
Cassano. Bipolar. Inspirado y participativo en ataque, decidió abandonar las tareas defensivas desde el primer minuto. Su indolencia le hizo merecedor de una espectacular pañolada.
Arizmendi. Logró un gol pero pudo hacer cuatro. Tuvo dos buienas ocasiones con 3-3 en el luminoso (¿?).

Pichichi
Evo 2
Supermanager 1
Apache 1
Arizmendi 1
Crouch 1

Asistencias
Ustedes me disculparán. Recuerdo una de Cassano, pero nos falta la del gol de Arizmendi.