
Sí, queridos, Catalunya Ràdio nos metió un estupendo 8 a 1 en un partido sin historia y en que jugamos 10 minutos con sólo tres jugadores de campo y el resto con cuatro, sin ningún cambio. Eso no obsta para que hubiera momentos cómicos, como lo fue la lesión muscular de Cassano mientras hacía un sombrero (pericos, recordad, ni chilenas, ni sombreros ni nada que no se ajuste a vuestra naturaleza tuercebótica) o la floritura de Camacho en una contra clara que dejó a Evo con la miel en los labios, cosa que subsanó con media horita de incesantes reproches.
El premio Maradona es para El Gato, cómo no, que paró una decena de manoamanos; el premio Garrincha se lo lleva Camachito por la inocua belleza estética de su pase de tacón y caño; el premio Spasic para Evo por fallar un uno contra uno haciendo rueltas en área contraria; y el Darío Silva para Cassano ex aequo con Crouch, que ha quedado paralítico de cuello y hombre izquierdo. El premio David Carballo (¡nuestro ideólogo, ay de nosotros sin él!) es para Evo, que al final del partido celebró que "nadie se ha hecho daño" cuando tenía a dos compañeros camino del hospital.
Las estadísticas (con no sé cuántos partidos no contemplados) quedarían algo así:
Pichichi
Evo, 8
Arizmendi, 5
Camacho, 4
Cassano, 2
Crouch, 1
Soldevilla, 1
Toquero, 1
Laudrup
Evo, 6
Camacho, 2
Arizmendi, 2
Galiamin, 2
Cassano, 1
Y dicho esto: me comenta la presidencia del club que el compromiso debe crecer si no queremos que ésta sea la última temporada en que este equipo ilumine el balompié. Y el compromiso empieza por oír el despertador pero sigue por las crónicas. Hemos decidido que quien escriba la mejor de la temporada tendrá un cubata gratis en la cena de final de temporada y, más importante, podrá elegir quién de sus compañeros se toma un chupito de cerveza (¿me explico, guiño, guiño?).
2 comentarios:
No sólo eso. El "chupito" será filmado en vídeo y subido a Youtube... Además, como medida adicional propongo institucionalizar otro para el que sume más ausencias...
Me disculpen, pero mis entrenamientos en un circo chino cuando no era más que un zagal me pasan factura y los miembros de mi cuerpo se salen sin querer. Comprometido estoy. El resto depende de mi cuerpo de efebo.
¿Qué le ha pasado a Crouch?
Desde aquí mi agradecimiento para quienes no han querido ahondar vía sms en la sodomía que se vio en Cornellà el sábado.
Solde
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