
Fue una victoria amarga. Hace poco más de un año, perdimos a La Saeta, decidido a colgar las botas tras desjeringarse la rodilla. Ahora, el afectado ha sido Soldevilla, o Martin Riggs-Soldevilla a partir de ahora. El perico, intentando una chilena (de cuyo resultado final no voy a hablar, ejem) se sacó de sitio el hombro izquierdo. Fue lo peor de una mañana que empezó mal, tensa, pero que acabó bien... Bueno, más o menos. Fuimos armas letales. Sobre todo, Arizmendi.
Nuestro rival estaba necesitado de victorias y, por momentos, echó mano de la marrullería. Se adelantó en el marcador, sí, pero entre el propio Soldevilla, tras asistencia del gran Arizmendi, sembrado en la mañana del martes, y Romario, a pase del blanquiazul, desfacieron el entuerto.
Momentáneamente, claro. Hasta que al felino le dio por hacer de las suyas. Dos tantos a todas luces parables nos colocaron otra vez por detrás en el luminoso (que, efectivamente, como dice Uleguer, brilla por su ausencia). El último, con dedicatoria de un rival de frente despejada (despejadísima), marrullero en una entrada de uno de nuestros gladiadores y atacado verbalmente, cómo no, por el simpar Romario. Como en la primera de las pelis, me dieron ganas de saltar de un tejado (sin colchón, por supuesto), pero, al menos, pude resarcirme de mis erratas en la segunda parte. Nuestra meta no volvió a ser profanada. Y mira que hasta me pisaron literalmente las manos.
En fin. La cosa pintaba fea. Pero no. Allí estaba el gallego para liderar el camino. En jugada personal, y tras rechace del meta rival, marcó el empate. Faltaba su golazo. Pase de Evo y Arizmendi fusila a la escuadra. Luego, según recordaba el gallego, llegó su dedicatoria/tiro en la nuca al rival de la frente despejada. Nos pusimos 4-3 a favor y con todo un mundo por delante. Los rivales apretaron, pero por suerte se encontraron con un Gato más gatuno que tuno y un Evinho perfecto protegiendo el esférico en facetas defensivas, bien escudado por el inefable Metesaquer.
En el fragor de la batalla, Soldevilla se animó. Demasiado. Uleguer sirvió de córner en largo (al fin ha aprendido a hacerlo sin que le piten falta) y el perico, envalentonado, trató de imitar al ausente Cassano y marcar en acrobática postura. En su caso, con desastroso resultado. Romario, merecedor desde ya del premio especial Ángel de la Guarda, dejó el duelo para acompañarlo incluso hasta el hospital, como ya hizo en la campaña pasada con La Saeta, donde la fea lesión del perico fue al fin reducida. Pronóstico: 3 semanas de baja y alguna más hasta que vuelva a los terrenos de juego, si le apetece, que ya se sabe que las lesiones son muu chungas. Lo primero es recuperarse. El Darío Silva de la temporada, por supuesto, ya es suyo. No fue la única baja del encuentro. Ellos perdieron a uno de sus jugadores, con un feo esguince de tobillo. Eso sí, si practica, a lo mejor Solde podrá hacer esto y será el alma de todas las fiestas. A ver si lo tiene dominado para la cena...
Faltaba la guinda. Metesaquer habilitó a Uleguer y éste, en jugada personal destacable (al César lo que es de Lendoiro) marcó el definitivo 5-3. Su apuesta con Cassano parece haberle dado alas. Eso, o se ha tomado unos cuantos litros de Red Bull.
Seguimos ahí. Dando la cara. Salvo desastre (yo no prometo nada... hay que ver que añito más irregular llevo) jugaremos al menos una ronda de Copa. La semana que viene, más. Y mejor. O eso espero.
PD
Evinho, si quieres vete avisando al No bautizado... No sé cómo estará el tema la semana que viene y, si no recuerdo mal, jugamos en jueves.
1. El Gato. Más cal y arena. Tras sacar bien un primer uno contra uno, pude hacer más en sus tantos, especialmente en los dos últimos. Al menos, en la segunda mitad arreglé un poquito el expediente. Fabianskiano.
5. Metesaquer. Firme en defensa, incluso dio un pase de gol a Uleguer, según sus propias palabras, a lo Guti Haz. Pin, pan, asistencias vienen, asistencias van. Fajado.
6. Arizmendi. Su estreno en esta segunda fase no pudo ser mejor. Dos goles y una asistencia. Además, tomó el relevo de su compañero en labores laborales, a pesar de gozar de hipotéticas vacaciones. Otro al que le caerán cubatas. Solidario.
7. Romário Blanco. Gol y comportamiento digno de crack escudando a nuestro soldado caído. Le caerán un par de copas por el morro el día menos pensado. Hospitalario.
10. Evinho. En los tiempos muertos, dio las órdenes precisas para que el equipo iniciara con éxito la remontada. Perfecto en la zaga y la mejor opción para subir el esférico hacia el ataque, como siempre. Guardiolano.
23. Uleguer. Un gol más en su cuenta, buen despliegue y, además, por fin ha aprendido a sacar de banda y de córner sin que le piten falta. Durmió poco y jugó bien. Para el próximo, que empalme directamente, a ver si la cosa es digna de leyenda. Despierto.
Soldevilla. Gol, asistencia y lesión. Si llega a lesionar a un contrario, lo suyo si que habría sido un partido completo. Incluso el responsable de la Liga ha llamado a este humilde servidor para interesarse por su estado. Imaginaos si fue aparatosa la cosa. Confiamos en que regrese más en forma que nunca. Las próximas victorias (si llegan, ejem) ya tienen dedicatoria. Armaletaliano.
8. Cassano. Baja. Motivos personales. Ensaimado.
9. Quini. Baja por motivos personales. Sus labores.
Galiamin. Baja. Motivos médicos. Aún con molestias. Desdenta-2.
Pichichi.
Evinho. 9 goles.
Cassano. 6 goles.
Uleguer. 6 goles.
Soldevilla. 6 goles.
Arizmendi. 4 goles.
Romario Blanco. 2 goles.
Metesaquer. 1 gol.
Germán. 1 gol.
Laudrup.
Evinho. 12 asistencias.
Cassano. 6 asistencias.
Arizmendi. 4 asistencias.
Metesaquer. 4 asistencias.
Romario Blanco. 4 asistencias.
Uleguer. 2 asistencias.
Soldevilla. 1 asistencia.
El No Bautizado. 1 asistencia.
Amarillas.
Evinho.
Cassano.
Premios.
Maradona. Arizmendi. Dos goles, uno de ellos con terrorista celebración.
Garrincha. Arizmendi. Zapatazo tremendo a la escuadra. Inapelable.
Spasic. El Gato. Para variar. Los dos últimos tantos de los rivales no eran ni mucho menos imparables.
Darío Silva. Soldevilla. Su hombro huidizo ya le ha hecho acreedor del galardón de la temporada. En la cena le será entregado su premio...
Especial Carballo. Para Romario. El nombre elegido para el trofeo no podría ser otro... Árbitro, rivales... Está tan metido en el partido que no puede evitarlo ;-)
1 comentario:
Crónica de lo más estelar, sí señor. Sólo te ha faltado explicar cómo la tarde anterior aprendí a sacar de banda. He aquí la respuesta: http://www.youtube.com/watch?v=iPA6ahzGEEM
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