
Son malos tiempos para ser portero. Por ahora, al Gato lo seguimos buscando (se rumorea que podría estar encerrado a cal y canto en cierto complejo recreativo de Castelldefels) y su alter ego, vuestro seguro servidor, amén de otros ases de esto de los guantes, acaba el año herido y no sólo en su orgullo.
Sí, amigos, estoy a la altura de los grandes. Leo Franco, Palop y Ricardo no jugarán en muuucho tiempo (tal y como estoy, no me extrañaría que alguno me deseara lo mismo, jeje). Si no en intervenciones (quién soy, de dónde vengo, a dónde voy...), sí en cuanto a lo que hostiazos se refiere. Antes de empezar, me jodo un dedo. Si bien no es tan espectacular como lo del No Bautizado (Dios, qué patadas pegan en esta Liga), sí resulta algo molesto. Luego, el rodillazo en las costillas en el balón divido. Lo que tiene cojones es que casi jugué mejor al quedarme más tullido (en la segunda parte "sólo" cayeron tres de los nueve que me cascaron los radiofónicos) que al principio. Y que conste que no quiero daros ideas ;-)
Por cierto, reclamo en propiedad y desde ya el premio Spasic (¿le ponemos premio Yubero o premio Angoy? Es más propio) y confío en que 2008 sea mucho mejor que 2007. Desde luego, a peor no podemos ir. El próximo será nuestro año. Y si nos quedamos sin Copa, siempre tenemos las Copas.
Ale, salud, compañeros.
No hay comentarios:
Publicar un comentario