Así es, amigos y compañeros. He visto la luz. Como Ronaldinho, yo ya no puedo ofrecer nada más a este equipo. Por ello, he decidido dar un paso adelante y dejar el camino franco a las nuevas generaciones. Ya he pedido habitación en Santo Domingo de Silos y los monjes me han aceptado (si es que aceptan a cualquiera, oye). Para mí se ha acabado el fútbol, las incontinencias etílicas y los jolgorios mundanos. Que ya tengo una edad...A partir de ahora, responderé por el apelativo de El Hermano Gato. Ingreso en una orden de clausura, pero permaneced atentos y tened preparado un helicóptero por si decido darme a la fuga y recuperar la mala (¿o es buena?) vida a la que estoy tan acostumbrado.
Inocencio Arias.
El Gato Bromista.
PD
No se lo ha creído nadie, ¿no? Mejor dicho, ¿alguien lo ha leído?
¿Hola?
¿Hay alguien ahí?
;-)




