CAMPEONES DE LA LDM 2012-2013

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jueves, 12 de enero de 2017

Un partido como los de antes


Cómo no, acabamos 2016 fatal. Los partidos contra Catalunya Ràdio y As se saldaron con nuevas derrotas, por 4-7 y 10-4. No glosaremos aquí las penurias del pasado. Nosotros no somos de los que les gusta echar sal en las heridas. Somos más de cerveza, vino, vodka, ron, whisky, ginebra y cualquier otro líquido más o menos potable de alto contenido espirituoso. Llevamos años demostrándolo ante propios y extraños

Por suerte, el año nuevo nos trajo una alegría. Y de las grandes: un partido como los de antes. Con suspense, épica y un más que merecido triunfo. Merecidísimo. El 5-3 ante Rac1 supo a gloria. Y eso  que la cosa empezó a ponerse fea a escasas horas del duelo. Muy fea. Por compromisos variados, en la Nevera de Baco de Rueda íbamos a plantarnos apenas cinco superhéroes, con algunos de ellos arrastrando problemas físicos. Arizmendi tenía la rodilla tocada y Supermánager quería evitar sobrecargarse ante el gran compromiso raquetil que le esperaba una semana más tarde. Casssano (¡milagro!) juró que vendría. Y lo hizo (¡más milagro!). Evo ardía en deseos de jugar. En cuanto a El Gato, volvió a asegurar que ahí estaría. Ni que fuera para dar por saco.

Ante el pavor de vernos sólo cuatro en la pista, hubo un conato de suspensión que se transformó en derrota asegurada si no jugábamos. Crouch, presto, vino al rescate. Al final, siguiendo las proclamas de uno de los miembros más combativos del equipo ("Para que nos lo den por perdido, jugamos igual y damos cuatro palos", apostilló), se arregló el desaguisado. Íbamos a jugar. Y a darlo todo. En esta ocasión, con premio gordo.

El partido fue todo un recordatorio, punto por punto, de todas las cosas que hicimos tan bien el año del Glorioso Triunfo en la LdM, del que se cumplirán cuatro años en este 2017. Estuvimos intensos en defensa y efectivos en ataque. Si verlo desde el banco ya era todo un espectáculo, vivirlo sobre el terreno de juego (por una vez, sin cagarla) fue todo un placer.

El rival no era en absoluto fácil. Llegaba al partido como segundo clasificado y con opciones de alzarse con el campeonato. Además, contaba con un muy buen jugador y gregarios que no desentonaban en absoluto. Pero, mira tú por donde, los que nos adelantamos fuimos nosotros, en una jugada quizás un poco embarullada, pero preciosa desde mi punto de vista, con remate final de Cassano y acción inicial de Supermánager. En otro barullo, llegó su empate, después de una acción más o menos meritoria del felino y una "parada fantasma" de vuestro humilde servidor. Metí la mano en un tiro a la escuadra y lo rechazamos entre mi diestra y el poste. El árbitro dio banda para nuestro equipo. Y yo, callado como un puta.

En el tiempo muerto que pidieron nuestros rivales se había sellado el pacto suicida para llegar empatados al descanso, pacto que cristalizaría más tarde con un disparo en toda la tocha de Crouch y con Supermánager, Evo (con mallas, a lo Neymar), Arizmendi y Cassano jugándose el tipo y llegando gallardamente al corte siempre que fue necesario. Pero no hizo falta pacto: en una acción rapidísima fue en esta ocasión Cassano quien asistió a Supermánager para poner el 2-1 en el desactivado luminoso de Baco de Rueda. A la italiana, pedimos tiempo muerto a un minuto del final de la primera parte y, con uñas y dientes, aguantamos la ventaja.

Cómo no, nuestros rivales nos presionaron. Mordieron de lo lindo. Pero, mira tú por donde, teníamos el día y el equipo que volvió a golpear duro fue el nuestro. Arizmendi, en una acción tras pase largo de Evo en la que dejó perfectamente atrás al crack rival, anotó el 3-1. Nuestra incansable pelea no logró evitar que llegara el 3-2, con un zarpazo de un atacante contrario a la escuadra. Con todo, la diosa fortuna estaba de nuestra parte. Y eso que, en un tiempo muerto, el hecho de que aún quedaban más de siete minutos por jugar fuera casi una losa sobre nuestros hombros. Sobre los míos, desde luego. Llegué a preguntarme si podríamos aguantar. Y, ahora, pido perdón públicamente por mi falta de fe. Al poco de volver del tiempo mueto, Crouch, tras pase de Arizmendi, marcaba el 4-2 para dar paso después al 5-2, iniciado por un corte providencial de Cassano ante un ataque del rival en superioridad que se convirtió en una contra letal. Supermánager, a pase de Crouch, provocaba el delirio del equipo. El 5-3 del contrario fue casi anecdótico. Nada pudo arrebatarnos el triunfo. Ni tampoco, porque no decirlo, la sonrisa que nos llevamos a la terraza de El Manolo donde, cómo no, cayeron algunas cervecitas para conmemorar la machada. No era para menos.


Pichichi

Supermánager. 10 goles.
Camilojota Celades. 4 goles.
Juanfran. 3 goles.
Arizmendi. 3 goles.
Crouch. 2 goles.
Evinho. 2 goles.
Cassano. 1 gol.
Doctor Sócrates. 1 gol.
Marujito Torres. 1 gol.


Laudrup.

Evinho. 6 asistencias.
Marujito Torres. 4 asistencias.
Arizmendi. 3 asistencias.
Supermánager. 3 asistencias.
Camilojota Celades. 2 asistencias.
Doctor Sócrates. 2 asistencias.
Cassano. 1 asistencia.
Crouch. 1 asistencia.