Sí, vale. Quizás me he dejado llevar por la euforia. Pero, para seros sincero, para seros franco... mejor sincero, quedar segundos es la recontrarrehostia para un equipo tan humilde como el nuestro. Vale, ahora seremos ultrajados de manera salvaje en la liga de los buenos. O no. Pero, lo más importante, es que estaremos allí. Necesitábamos un empate ante el As, y lo logramos. 6-6.
El equipo, conmigo de titular por pelotas y para todo el partido, era para echarse a temblar. Mucho. Pero superamos todas las adversidades. No importó que los rivales se nos subieran a las barbas tocando y tocando, recurriendo al portero jugador a la desesperada. Empatamos, sí, pero ese empate tuvo sabor a victoria. Crouch, enrachado, logró tres de nuestros seis goles. Evo, casi con el rabo, los otros tres. Cassano, con gran toque y letales asistencias, Palermo, sembrado bajo los palos, y servidor, arrastrándose, aportamos nuestro granito de arena.
Madrugar, al final, valió la pena. Por eso, propongo entrar en el sitio elegido para el vermú de la guisa que vemos en la imagen superior. Vale, en el mítico local andreuense no podrá ser por razones de fuerza mayor. Y porque sería de muy mal gusto, dicho sea de paso. Pero tras haber logrado lo que hemos logrado, hay que celebrarlo. A lo grande. Joder ya. Más que nunca, siempre a sus pies.
El Gato.
Pichichi.
Evinho. 12 goles.
Cassano. 6 goles.
Supermánager. 6 goles.
Cassano. 6 goles.
Supermánager. 6 goles.
Arizmendi. 5 goles.
Crouch. 3 goles.
Crouch. 3 goles.
Soldevilla. 3 goles.
Galiamin. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Galiamin. 1 gol.
Martín Palermo. 1 gol.
Laudrup.
Cassano. 12 asistencias.
Evinho. 6 asistencias.
Supermánager. 5 asistencias.
Arizmendi. 3 asistencias.
Crouch. 2 asistencias.
Martín Palermo. 2 asistencias.
Soldevilla. 1 asistencia.
Toquero. 1 asistencia.
