
La suerte se cebó con Las Dos Españas, no se sabe aún si más rotas o más unidas que nunca tras el adiós a las armas de ETA. Sobre el césped de Back of wheel se vio una banda más desarmada todavía que la vasca. Tan sólo funcionó el brazo político de Las Dos Españas, el que elabora las jugadas, el de las buenas intenciones al defender. Todo lo contrario que el funcionariado televisivo, que, de blanco y al más puro estilo Madrid, no necesitaba demasiados segundos para acribillar al combinado amarelho. Uno, dos, tres, ¿cuatro? goles al iniciarse el partido, silenciaron a un equipo que se había presentado por primera vez con profundidad de banquillo y puntualidad. Cuentan que el número 7, que acabó con 23 puntos, pagó el desayuno al Gato después de decirle: "Jamás nadie me había tratado tan bien como tú". Muy diferentes fueron las palabras que intercambiaron los chicos de barrio (amplia representación colomense, entre ellos un número 23 que homenajeaba a Tamudo) con Los Millonarios de Torrespaña. Ahí, en el reducto de extrarradio que resiste al otro lado del Besòs, empieza la historia que eclipsó el partido, una historia de barrio.
JP9, también conocido como el Cristiano de la Alameda, nació en octubre de 1985 en el seno de una familia tan humilde como numerosa ("el condón es de cobardes", cuentan que dijo su padre antes de sembrar cuatro semillas masculinas y una femenina en el vientre de su santa esposa). No hizo mal en procrear, pues entre las dificultades de la otrora conocida "Ciudad sin Ley" crecieron cinco universitarios muy bien dotados también para los deportes y las artes amatorias. Lo más cercano al superhombre que se ha visto fuera de la Alemania nazi brotó del Paseo de la Alameda. Pero ellos nunca perdieron la chispa de barrio.
Tras años de gimnasio, trabajos variopintos y peripecias de extrarradio, JP9 cayó en las filas de Las Dos Españas por culpa de la corrupción de un equipo que no sabía que después iba a tener que oír: "Eso os pasa por traer chavales del barrio". Fue una muestra más de la prepotencia burguesa que encendió la mecha del conflicto en Baco de Rueda. Con tres colomenses y un parado en sus filas, Las dos Españas iban a sudar hasta el final para intentar remontar el, qué sé yo, 213-0 que se imponía en el marcador.
Pero lo que no iba a permitir el Cristiano de la Alameda, pese a su espíritu conciliador (léase con ironía) y justiciero (esto es más cierto), es que le dieran una patada sin el balón de por medio con una goleada en contra en el luminoso cuando el partido encaraba la recta final. "Ah, no, se dijo", y se abalanzó sobre un pobre anciano al que rompió la cadena de plata ("para empezar no se puede jugar con cadena", le reprochó después) en una estampa tan cómica como lamentable, tumbado sobre él en el suelo con toda la intención de agredirle. Ahí se formó la tangana más grande que jamás haya visto este pacífico equipo, o al menos la más grande desde que el Romario blanco se fue del equipo para dedicarse a la descendencia. Entre el intercambio de pareceres, sin duda hay que destacar un diálogo que resume a la perfección la brecha digital, la distancia entre dos generaciones condenadas a entenderse:
- Tú cállate, calvo.
- Tengo más pelo que tú.
- Sí, en la polla.
Algunos tildaron a JP9 de "Al Capone" y cosas parecidas, pero sin duda la alusión al barrio fue la que más engrandeció a una plantilla crecida desde abajo, hecha a sí misma, o mejor dicho contrahecha a sí misma. Sin duda, "Pierluigi Collina", "el Matamoros de tve", fue el peor parado por su clasismo de etiqueta. Su reluciente y famosa coronilla corre peligro en futuros duelos. En lo que respecta al partido, a Las Dos Españas sólo les queda que tras las elecciones el cambio del ente público afecte también a su equipo de fútbol y una esperanza: que el TAS (o el tipo que tras el partido vino al bar a preguntar "quién se ha peleao") acepte estudiar la impugnación por la publicidad en la camiseta de TVE, expresamente prohibida por los nuevos estatutos de la televisión.
Resumo el uno x uno en un Lamentable generalizado (si queréis ampliar en la pieza de vestuarios), del que se salvan, por novedosos, los dos fichajes del periódico, aire fresco (supermanager de barrio y Alkiza, por ejemplo) que vendrá bien cuando el Flamengo se lleve a la tercera joya colomense del equipo.

